domingo, 23 de diciembre de 2012

R.·.L.·. Ceres nº 1965


Discurso de la Oradora en el Encendido de Luces de nuestra nueva Logia "Ceres nº 1965" al Or.·. de Montevideo. 

VV.’.MM.’. ,QQ.’.HH.’. todos en sus Grados y Calidades

Nos sentimos muy honrados de que nos acompañen en este Levantamiento de Columnas integrantes de las cinco obediencias de la Masonería uruguaya.
ELEUSYS, nuestra logia madre existe desde hace más de treinta y cinco años. Uruguay es sin lugar a dudas el Pais de América del Sur cuya única logia Pionera ha demorado más en crecer. 
En el convento llevado a cabo en Paris en el año 2007, comenzó a gestarse la idea de abrir una nueva Logia con parte de los integrantes de ELEUSYS, pero por distintos avatares del destino, tal proyecto no pudo concretarse hasta el momento. 
Ese deseo primario, se transformó en una esperanza, esperanza que hoy se hace realidad. 
Fuimos siete hermanas y hermanos pertenecientes a Eleusys quienes acordamos solicitar al Supremo Consejo de LE DROIT HUMAIN la autorización para la constitución de la Logia que hoy se inicia. 
Para presentar nuestra solicitud ante el Supremo Consejo de LE DROIT HUMAIN, contamos con el beneplácito y el apoyo de la V.´. M.´. Mercedes Novas y del primer y segundo vigilante de nuestra Log:. madre ELEUSYS - quienes así lo manifestaron en nota que remitieron al Supremo Consejo, en la cual le expresaron asimismo que veían con mucha alegría la constitución del nuevo Taller por miembros formados en ELEUSYS-. 
La elección del nombre que identifica a la logia que hoy se inicia estuvo vinculado con el nombre de nuestra Logia madre. 
En efecto, como es sabido, ELEUSIS era una pequeña ciudad agrícola productora de trigo y cebada que se encontraba cercana a Atenas. Los misterios de Eleusis, estaban basados en un mito protagonizado por DEMETER. 
CERES en la mitología romana era la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad, que enseñó a los hombres a cultivar la tierra, a sembrar, recoger el trigo y elaborar el pan. 
En consecuencia, CERES en la mitología romana, equivalía a DEMETER en la mitología griega. 
Una vez elegido el nombre, y tal como lo declaramos ante el Supremo Consejo, dado la buena recepción de los principios masónicos por parte de la profanidad en nuestro país y considerando que la Respetable Logia Pionera ELEUSYS había ya alcanzado tanto la madurez de sus integrantes, así como el número de ellos era suficiente para proceder a solicitar la apertura de un nuevo taller y en la idea de que se estaba frente a un momento inmejorable para difundir los ideales masónicos basados en la igualdad, la lealtad y la fraternidad a fin de continuar la lucha por la profundización y el sostenimiento del laicismo en nuestro país, formalizamos el pedido solicitando se nos permitiera constituir una nueva Logia, a lo que el Supremo Consejo de LE DROIT HUMAIN proveyó de conformidad. 
Simultáneamente a esto, se encuentra el compromiso de los miembros de “CERES” con el combate contra cualquier tipo de discriminación ya sea por género, raza o cualquier otro motivo espúreo que se quisiera argüir tendiente a dividir a la humanidad, el cual encontrará con la constitución del nuevo taller que hoy se ilumina, un nuevo y fuerte obstáculo que esparcirá la luz de la masonería, las virtudes de la Ciencia, la Justicia y el Trabajo, que son los perpetuos antagonistas contra las fuerzas de la oscuridad, simbolizadas en la ignorancia, la ambición y la hipocresía.- 
He dicho

Fuente:
Blog de la Logia Constancia. Masonería mixta en Aragón del R.·.E.·.A.·.A.·.. OMMI Le Droit Humain. El Derecho Human
http://masoneriaconstancia.blogspot.com.ar/2012/12/rl-ceres-n-1968.html

lunes, 17 de diciembre de 2012

El retorno de todos los tabúes: de los masones, el incesto ideológico, los estigmas y otras sacristías


¿A qué atribuye que haya tantas personas interesadas en consumir productos en los que se revelan los misterios de la Iglesia Católica ? ¿Interesa más el misterio o su revelación?
El secreto es visto como una forma de poder autoritario. Aún cuando el cura, en la misa, pronuncia unas pocas oraciones en voz baja, algunas personas se molestan: ¿Por qué tiene que tener esas cosas secretas para él? 
Entrevista a Víctor Manuel Fernández, decano de la facultad de teología (UCA), revista Ñ, Clarín, pág. 34, 23/05/2009, Buenos Aires, Argentina. 

“(...) Este mutus liber (libro mudo o cerrado) que es el templo, Biblia oculta y de macizas hojas de piedra; la huella, el sello de la Gran Obra Laica al frente de la Gran Obra Cristiana.”
Fulcanelli: "Las moradas filosofales"; "El misterio de las catedrales".

“Todo lo que parece claro está torcido. Todo lo que está torcido es claro. Atrapado en los reflejos debe aprender a reconocer cuando una mentira se disfraza de verdad y tratarla con eficiencia y sin apasionamiento". “(...) los distintos usos de la información, la desinformación, y como su uso, en definitiva, significa, poder. "Un oficio que nos hace darnos vuelta para ver quien nos vigila".
El Buen pastor

1
La palabra

"¿Quién se atreve a colocar la autoridad de Copérnico sobre la del Espíritu Santo?"
Calvino, citado por Bertrand Rusell.

Supongo que este artículo o compilado de anotaciones es una continuación y complemento de otro titulado El espíritu laico y el silencio de los corderos. Los unen las temáticas habituales y repetitivas que suelo abordar con mayor ímpetu: reflexiones en torno al lenguaje y su relación con el poder, el símbolo y el dogma en el arte y en sus diversas expresiones, la Iglesia, la Masonería liberal y adogmática en contraposición a la deísta, el sentido de la religiosidad, la historia, los sistemas de creencias, su manifestación e influencia social, y finalmente la espiritualidad laica. 
Me interesan las reflexiones de Foucault en torno al poder y los modos de ejercitar el control poblacional; y también los estudios del sociólogo estadounidense Vance Packart sobre varios de estos tópicos.
Suelo canibalizar mis textos para devolverlos, a eso aspiro, revitalizados. No me justifico. Los reutilizo y reconstruyo con frecuencia, impulsado por distintas inquietudes, ampliándolos a partir de nuevas lecturas y experiencias.
Constituye este un proceso continuo, como ya dije, de construcción: es devolverle la vida a la palabra, hablada o escrita, como insustituible herramienta y vehículo de expresión, actualmente de mayor eficacia y alcance que cualquier acto o lenguaje gestual o simbólico. Sin desmedro de estos últimos, a los cuales puede situarse en ámbitos más acotados: el papel de su universalidad está en riesgo porque el exceso de voces tapa lo esencial de una cultura inherente a lo humano que está quebrada, por la superpoblación y las tecnologías de la comunicación, el uso y el abuso de la información, la desinformación y la propaganda de todo tipo.
Cada acto, gesto o palabra influye en el modelado de nuestro entorno, con resultados o consecuencias a veces fallidas.
Hay que reconocerlo, porque la cruda realidad impone su impacto visual y caótico, la velocidad y lo efímero. Esta costumbre se torna en hábito, que obstaculiza el aprendizaje necesitado de incubarse. No se avanza más allá de lo superficial porque el espíritu crítico se ha dormido. O ni siquiera ha despertado.
La idea expuesta, o el mensaje que esta transmite, puede sonar a muy racionalista, pero acá no hay lugar para ningún tipo de demiurgo.
Renovar la palabra, decía, que se vuelca como reflejo (siempre inacabado e infiel) de uno mismo, como parte y complemento del todo que nos involucra -"en el principio era el Verbo", sostiene el evangelio de Juan, que todo lo abarca-, para no caer en el mero ritualismo de lo cotidiano que puede resultar en una práctica irreflexiva. Así como cada ser humano se reinventa en el transcurso de su existencia, existencia que vendría a ser su mayor patrimonio.
Aquí va una alegoría, del masón que también perdió su palabra, y la busca: “la pérdida de la palabra fue el efecto del otoño en que el sol perdiendo su potencia, condena a la Naturaleza al mutismo; la palabra recobrada anuncia una próxima primavera (...)".

2
Iniciación, secreto, política

"Se sostenía antiguamente por los teólogos que el embrión macho adquiría el alma en el cuarto día y la hembra en el octavo. Ahora, la opinión más prestigiosa es que en el cuarto día para ambos sexos".
Citado por Bertrand Russell.

En palabras atribuidas a Jesús, que si existió fue uno de los tantos mesías de su época, este dice, o le hacen decir: "Tú eres Pedro -de petra, roca, y petros, piedra-, y sobre esta piedra construiré mi iglesia".
Desbastar la piedra, en vez de rascar apenas lo ilusorio, como se alude en la metáfora masónica: pero esta nueva actitud adoptada exige una elección y un discernimiento. Una decisión de esta naturaleza, para encuadrarse dentro del parámetro de lo correctamente moral para el que la toma, implicaría adoptar decisiones a sabiendas de por qué se las toma. Evaluar consecuencias, causas y tener la capacidad de rectificar el rumbo.
No es otra cosa que el acróstico V.I.T.R.I.O.L. de los masones cuyo significado es: "Visita el interior de la tierra. Rectificando encontrarás la piedra escondida".
El postulado masónico, en este aspecto, invita a la búsqueda, a escarbar dentro de uno mismo y dilucidar.
La palabra iniciación proviene de initiae y/o initium que aluden al inicio o comienzo, y también de inire, es decir, ir dentro o ingresar. Otros señalan la palabra initiatio, también como comienzo o entrada.
En un contexto más simple la ceremonia de iniciación es aquella por la cual se acepta al candidato en una entidad, grupo o asociación. O sociedades, como en los ritos de paso de los pueblos que antaño todavía no estaban industrializados y de los que pocos quedan.
Apunta Godelier en un estudio antropológico clásico, del cual selecciono algunos conceptos sobre lo iniciático, ya sea por similitudes que presentan y los asocia al ámbito masónico, o que son aplicables a él, y donde se aprecian nociones de lenguaje, su estructuración simbólica y hasta su relación con el poder en el entorno que los involucra durante todo el proceso:
“Los hombres son iniciados para hablar un lenguaje secreto y son iniciados además en los secretos, secretos que lo son sólo para las mujeres y para los jóvenes no iniciados. Existe también una suerte de monopolio de los hombres sobre ciertos saberes y esto se traduce en el lenguaje por un código, un lenguaje secreto.”
“Así pues la jerarquía entre hombres/mujeres, entre ancianos/jóvenes está articulada al mismo tiempo sobre una jerarquía de clanes, en la cual unos son los maestros de los rituales. Esta es la estructura de la jerarquía político-simbólica.”
“La jerarquía no sólo es una jerarquía en el dominio del poder y de la autoridad pública, en el dominio de la práctica simbólica. Es también, una jerarquía en el control de los recursos materiales.”
“Nos encontramos entonces con un uso cifrado de la lengua, de una lengua cifrada para ser más preciso. ¿Por qué el uso metafórico de una parte del léxico?”
“Es así porque entre las palabras y las cosas hay una relación, y una relación que da poder sobre las cosas.”
“Es el acceso a través del lenguaje a la esencia oculta de las cosas. Es un poder sobre las cosas al mismo tiempo que un poder sobre los hombres a través del poder sobre las cosas. En el centro de ese uso del lenguaje, hay una representación, hay una “teoría”, no sólo una manera de hablar, sino una manera de pensar, una manera de plantear los problemas de interpretar el mundo.”
“En los momentos importantes, claves de la vida de un hombre o de una mujer, hay un aprendizaje, en el transcurso de rituales complejos, de mitos y de saberes secretos.”
“Él adquiere, así, un sentimiento de profunda superioridad; durante los largos años en que el joven aprende, sea a través de las canciones, a través de los discursos, el fondo de las cosas, aprende al mismo tiempo sus reglas de conducta. Se le enseña una moral, una ética que es una actitud política y al mismo tiempo se le explica el fondo oculto de las cosas, a través de la narración de los mitos sobre el origen del hombre, del origen de los astros, el rol de los dioses y de los seres sobrenaturales en su vida.”
“Es importante notar que los jóvenes iniciados tienen que estar mudos delante de sus mayores en el curso de las ceremonias, ellos no tienen el derecho a la palabra. Deben escuchar y dejarse imprimir en ellos las leyes de su sociedad.”
“Las grandes revelaciones se hacen en un contexto dramático sobre el plano gestual, sobre el plano simbólico, sobre el plano del cuerpo, sobre el plano de los alimentos. A cada paso una serie de interdicciones nuevas se plantea sobre su alimentación, sobre la postura de su cuerpo, sobre la manera de hablar, de caminar, etc. En cada etapa, una parte de las interdicciones existentes en la etapa precedente es levantada, lo cual es una prueba de que el hombre cambia. Este es el contexto poderoso y complejo de relaciones entre poder y lenguaje. Más allá del discurso, están las actitudes corporales, los tabúes sobre el cuerpo, las maneras de utilizar el espacio alrededor de uno mismo. Está todo aquello que es más vasto que el lenguaje pero que también habla.”
“La diferencia con la gente común es relativa. Pero la diferencia es absoluta en materia de posesión de conocimientos rituales y del lenguaje ritual.”
“Los verdaderos actores de la historia saben que utilizan medios simbólicos pero saben también, que su poder por medio de símbolos, que su poder sobre los símbolos es un poder eficaz, real y no ilusorio. No es para ellos lo que nosotros llamamos poder simbólico.”
Una sentencia muy acertada esta última, si se la extrapola y vincula -en un esfuerzo por relacionar, comprender y asimilar sucesos históricos-, con el cristianismo, a partir de su adopción por el imperio romano de Constantino, de la instrumentación de los primeros Concilios a partir del de Nicea en 325 de la e.C., y la institucionalización del cada vez más acentuado dogma de la Iglesia y el clero.
Esta decisión conlleva un sentido y una intención de búsqueda de la unicidad dentro de la estructura política, social y militar del imperio, para lo cual el cristianismo en plena etapa de organización se apropiará del simbolismo pagano -desde el Sol Invictus hasta Lucifer o el portador de luz, mito asociado al planeta Venus y al ángel caído-, y lo usufructuará para su mejor adaptación y supervivencia en su nueva realidad y estatus.
Silenciado y manipulado el simbolismo subyacente, el secreto del éxito dogmático de los nuevos padres de la iglesia y de la pretendida espiritualidad de Occidente, no consiste en ocultar el símbolo o hacerlo esquivo a la vista, sino en no revelar su verdadero trasfondo, haciéndolo inaccesible al discernimiento de los otros.
Por último, sostiene Godelier: “esta estructura doble del poder de revindicarse en el interés de todos y en estar al servicio de algunos, esta doble estructura es más antigua que el Estado.”
“En la evolución futura de la humanidad, al concluir las luchas, desaparecerán dos realidades que están en parte ligadas: la religión y el Estado, a través de la desacralización de las relaciones sociales.”
Decía Lisandro de La Torre, abogado, masón, legislador y fundador del partido Demócrata Progresista:
"El Estado debe ser neutral. Las teocracias fueron siempre funestas, y en cualquier parte lo es la infiltración del clericalismo en la enseñanza y también en la justicia".
Sobre el secretismo que envuelve a algunas de estas instituciones, el tema era abordado por Claude Giraud en una entrevista. Pero antes de citar dicha nota, es necesario explayarse diciendo que este aludido secretismo es un estigma que ha pesado y aún verifica cierta vigencia con respecto a la Masonería, dada la naturaleza de sus orígenes modernos, persecuciones y enfrentamientos con la Iglesia hasta bien entrado el siglo XX, un lastre que inclusive de puertas adentro no se ha podido sacudir.
Cierta impotencia o torpeza para transmitir un mensaje adecuado y acorde a las expectativas de la sociedad han desdibujado su imagen y en ciertos aspectos se presenta hoy como una institución desfasada y anacrónica y excesivamente atomizada, donde cabe cualquier cosa y tipo de sincretismos.
En este aspecto la Iglesia de Roma tampoco se ha quedado atrás, constituyéndose también, a través de su evolución, en una sociedad secreta que elige a su Papa -obispo entre los obispos-, en un cónclave, es decir, bajo llave, y precisamente, rodeado de unos pocos obispos, o como sostiene Odifreddi, supervisores: episcopos, de epi, encima, y skopeo, miro.
Volviendo a la entrevista de Giraud (Clarín, 2008) , este decía:
-"Como las instituciones más importantes del Estado-nación fueron las iglesias, existe una dimensión religiosa del secreto que implica una sumisión a la autoridad, a algo superior que no podemos comprender.
-Y también puede decirse que el secreto provoca la sospecha permanente…
-Por supuesto. Creo que ése es uno de los grandes puntos débiles de la utilización sistemática del secreto…
-Creo que el secreto interesa sobre todo a los intelectuales, a la gente que cuestiona la autoridad política, pero no al común de la gente.
-Y el secreto también puede ser utilizado como herramienta para el control social.
-Sí. Un medio de control social".
En un pequeño artículo titulado Göring, Pío XII, Lutero y las moscas, etc. cité una frase del mariscal Göring, aquel jerarca nazi que se salvó por poco de la horca -se suicidó-: “Cuando oigo la palabra cultura, saco el revólver”.
Después me preguntaba por qué y cómo, si Göring quería mutilar la cultura a balazos, habría que juzgar a Pío XII que jamás condenó esos excesos. Existía un Concordato de por medio, claro, y una relación muy allegada de Pacelli con el régimen, cimentada durante sus funciones como nuncio apostólico.
Manuel Espadas, en la revista La aventura de la Historia, año 4, Nº 45, julio 2002, explicitaba: “Pío XII se situó en un difícil equilibrio entre las potencias y se abstuvo de condenar cualquiera de sus políticas.” “Desde finales del XIX y principios del XX, el mundo católico desarrolló un amplio antisemitismo social y político. Los judíos se presentaban como la quintaesencia de una modernidad que amenazaba con descristianizar la sociedad. Desde esa perspectiva, la Iglesia aprobaba la legislación discriminatoria contra los judíos introducida en los años 30 en algunas dictaduras, a fin de separar a los católicos de los judíos, que eran vistos como los enemigos de la religión. Fue esa actitud la que hizo que la Iglesia inicialmente no alcanzara a comprender la diferencia cualitativa que suponía el antisemitismo nazi que aspiraba al exterminio total. Todos estos factores impulsaron (...) a Pío XII a escoger el silencio, convencido de que una toma de postura de la Santa Sede podría empeorar la situación. No se dio cuenta de que lo peor ya había llegado.”
Otro que mordió una cápsula de cianuro fue el temible jefe de las SS hitlerianas, Heinrich Himmler. Su hija controla -o controlaba- una organización de ayuda a los nazis sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial. Según Clarín (1998): “Stille Hilfe nació en noviembre de 1951 bajo el manto protector combinado de miembros de la aristocracia alemana y distinguidos personajes de las iglesias católica y protestantes germanas, inspirados sin dudas por un grupo de ex jefes nazis. Presentada como una organización humanitaria, la fundadora del socorro nazi fue la princesa Helene von Isemburg, quien pidió al papa Pío XII la liberación de 700 altos jefes del Tercer Reich.”
Uno de los tantos ejemplos de cómo el obispo de los obispos, o sumo pontífice de una religión, y el poder político de turno, pueden tender entre sí numerosos puentes (eso significa pontífice). En este caso el cayado del Buen Pastor no une cielo y tierra, sino esta última con el infierno, como en aquellos vuelos de la muerte pergeñados durante la dictadura argentina de 1976-1983.
El Vaticano aplicó la pena de muerte hasta el pontificado de Pío IX, y hasta 1929 todavía se preveía el ahorcamiento, pena cuya aplicación fue abolida por Pablo VI en 1969. Su régimen esclavista se mantuvo muy activo entre los siglos XII y XV, dirigido principalmente contra los sarracenos.

3
Masonería, símbolo, dogma

"Otra ocasión de intervención teológica para evitar la mitigación del sufrimiento humano fue el descubrimiento de los anestésicos. Simpson, en 1847, recomendaba su uso en el parto y se le recordó inmediatamente por el clero que Dios dijo a Eva: "Con dolor parirás a tus hijos" (Gn. III, 16). ¿Cómo podría ella sufrir si estaba bajo la influencia del cloroformo? Simpson logró probar que no había daño en dar anestésicos a los hombres, porque Dios sumió a Adán en un profundo sueño cuando le extrajo su costilla".
Bertrand Russell.

Con respecto al origen de la palabra masón (que significa albañil o constructor), o francmasón (free en inglés o franc en francés), los investigadores no se ponen de acuerdo. Algunos señalan que deriva de la palabra germánica makjo, que significa "preparar la arcilla para la construcción" (Adán también significa tierra o arcilla, y ya veremos las tristes derivaciones que trae aparejado este hecho); otros indican que procede del latín medieval machio y/o de su plural, mationes.
Lo más probable es que el término haga alusión al paso franco a través de pueblos, fronteras y Estados, libre de todo tipo de trabas, y del cual se privilegiaban los masones por el hecho de estar al servicio de la iglesia, nobles y reyes.
Con el tiempo la construcción en piedra decae, dándose prioridad en la construcción a otros materiales, como el ladrillo. Ya en el siglo XVII es más notorio el ingreso de los llamados masones aceptados, sobre todo aquellos caballeros notables reunidos en torno a la Sociedad Real de Londres; pero los masones aceptados fueron en principio los nobles o terratenientes, y hasta clérigos, que debían encargar sus obras a los obreros capacitados, siéndoles de utilidad, a la hora de contratarlos, conocer las señas por las cuales aquellos se reconocían.
En la segunda mitad del siglo XVII, convivían en las Logias anticuarios como Elías Ashmole o nobles como el conde de Moray que apenas pisaron las Logias una vez en su vida, junto a seguidores de movimientos ideológico-políticos como los rosacruces y/o científicos de todo tipo, como Isaac Newton. Junto a estos se destacó Cristopher Wren, personalidad muy culta y último de los Grandes Maestros de obra de la Corona británica antes del nacimiento de la Masonería especulativa en 1717, y que se ocupó de la reconstrucción de Londres luego del gran incendio que la asoló en la década de 1660.
Aclarada esta etapa de transición histórica, queda evidenciada la imposibilidad de contar con registros documentales detallados de todo este proceso evolutivo.
La Masonería especulativa surgida en 1717 es una entidad totalmente distinta, que utiliza el simbolismo de las herramientas de los antiguos canteros, pero que va más allá en su accionar social, intelectual e ideológico. Surgida al calor de las disputas dinásticas en Inglaterra entre los Estuardo y los recién llegados Hannover, y con un fondo de luchas de clase y de religión, entre católicos y protestantes, las Logias se constituyeron en nidos de conspiraciones.
No en vano saqué a relucir algunas metáforas bíblicas, ya que de ellas se alimentó la Masonería Moderna para construir las leyendas de sus grados, sobre todo después de la incorporación tardía del grado de maestro (donde existe la posibilidad de que se haya cambiado al personaje de Noé por el de Hiram), y más aún con la creación de los llamados altos grados.
No en vano tampoco, esta Masonería Moderna o especulativa fue gestada durante un proceso de transición que culminó con la creación de la Gran Logia de Londres a principios del siglo XVIII, como ya dije, en la plenitud de las disputas dinásticas, políticas, sociales y religiosas de la corona británica y de la mano de clérigos como Desaguliers y Anderson, este último de muy dudosa filiación masónica, pero sí hábil falsificador a sueldo de genealogías de todo tipo encargadas para el caso.
Así, se ha pretendido remontar el origen de la Masonería a personajes tan alegóricos como Adán y Eva, a los cuales, sin duda, se les ha confundido con mandiles, aquellas hojas que tapaban sus partes pudentas.
Pero tampoco hay que ser tan salvaje en las apreciaciones, siendo que estas posturas doctrinales o ideológicas pueden darnos o revelar un símil u otra faceta del aspecto simbólico, que a otros les apetece para cubrir sus expectativas, y como dice la catedrática Elaine Pagels, al referirse al autor del Génesis (hoy se sabe que no fue Moisés el autor de los libros del Pentateuco, sino que fueron textos repetidamente plagiados de los pueblos Mesopotámicos, y compilaciones usadas, en última instancia, con fines de manipulación política): "el autor utiliza un juego de palabras arameo para equiparar la serpiente con el instructor (serpiente, hewya; instruir, hawa). Otras crónicas (...) añaden un juego de palabras con cuatro sentidos que incluye a Eva (Hawah): en vez de tentar a Adán, Eva le da vida y le instruye:
"Después del día de descanso, Sofía (literalmente sabiduría) envió a Zoe (literalmente vida), su hija, la cual se llama Eva, como instructora para que criase a Adán (...) Cuando Eva vio a Adán abatido, sintió lástima de él y dijo: Adán vive, levántate sobre la tierra (o también arcilla, significado de Adán). Inmediatamente su palabra se convirtió en hecho. Porque cuando Adán se levantó, inmediatamente abrió los ojos. Cuando la vio dijo: Serás llamada la madre de los vivos, porque eres la que me dio vida".
Después de todo somos polvo y al polvo volveremos. ¿Qué profetiza este simbolismo?, quizá que se se vuelve al mismo punto de dónde se salió, la tierra (útero o matriz; caverna y/o cámara de reflexión en un sentido ya iniciático), en la cual se penetra de nuevo.
Pero si llegados a este punto alguien está muy confundido con los juegos de palabras y las fallidas o defectuosas traducciones de las viejas lenguas, no hay que preocuparse, porque las Sagradas Escrituras también están complicadas, y en el Génesis Dios es presentado en singular. Luego se alterna con el plural: "Y dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza (...) "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creo". O sea, se nos complica, por siempre, deducir el sexo de Dios. Los alquimistas, ya más avispados, lo asociaron al hermafrodita.
Aún hay más, según Laurence Gardner, un ex miembro de la Gran Logia de Inglaterra, en hebreo la mujer se llama Issa (hombre-ella) y Eva era Hawah, (a diferencia del sumerio Jâwa, aunque se pronuncian igual), pero, señala Gardner, la raíz verbal del nombre era hayah (vivir). Así, a Eva se la nombró Reina de la Vida o Dama de la Vida: Nîn-Jâwa o Nîn-tî. Esta palabra sumeria tî significa hacer vivir, pero hay una salvedad, existe otra palabra sumeria, ti, que significa costilla.
No vale la pena complicarse con averiguar la continuidad genealógica de los personajes de la historia bíblica, ya que salta a la vista que se trata del más escandaloso asunto de incesto, al menos ideológico, si no se es un creyente a rajatabla.
Tampoco voy a ampliar o ejemplificar más con este asunto de los vocablos, aunque las apreciaciones de Fernando de Orbaneja y el matemático Piergiorgio Odifreddi, al respecto, son muy interesantes y sabrosas. Decía este último al ocuparse de los vericuetos históricos del pueblo hebreo y a la extraña mezcolanza de textos:
"las divergencias se vuelven políticas y legales: de ellas se deduce que las dos versiones reflejan, por un lado, las vicisitudes políticas de los dos reinos septentrional de Israel y meridional de Judá, en los que se había dividido el país tras la muerte de Salomón (...); por el otro, las rivalidades teológicas de las distintas órdenes religiosas del país (...)". "(...) Puesto que se querían unir para forjar una historia común, después de la reconstrucción del Templo y la restauración del Estado judío descritas en los libros (...) ninguna tradición podía ser descartada sin crear resentimiento en la parte de la población a la que esta pertenecía, unas veces se decidió sencillamente yuxtaponerlas, como en el caso de la creación (...)"
No se sabe exactamente cuando ni quien hizo esta compilación, aunque se aventura que fue después del regreso del exilio en Babilonia.
De esta manera hay versiones de la Creación para todos los gustos. Algunos les atribuyen el uso del mandil a Adán y Eva y hasta se pueden ver fotografías de Jesús con mandil moderno. Pero como sostiene en sus textos críticos el artista plástico León Ferrari, perseguido y prohibido por la curia y los gobiernos que la apoyen, este tipo de iconografía, al igual que la utilizada por la iglesia, tiende a fijar y perpetuar una idea de lo que debe ser creído y aceptado como dogma, y así lo testimonia la obra de todos los artistas al servicio eclesiástico de los últimos siglos. Un arte que retrata el abuso, el crimen, la matanza, la persecución, la hoguera, la orgía inquisitorial, el pecado o el infierno. Yo todavía me pregunto cómo se les escapó a los inquisidores el hecho de que Adán y Eva fueran retratados con ombligos. ¿Quién los engendró? Algunos estudiosos aluden a la soga que porta el neófito en el cuello, en el transcurso de su iniciación, como al cordón umbilical.
Otro ejemplo lo constituye la iconografía dedicada al Cristo crucificado, y todo el bagaje teórico de fondo que le acompaña, que se demuestra inexacta, más allá de la multiplicidad de técnicas utilizadas por los romanos para implementar el suplicio, a partir de los clavos insertos en las palmas de las manos. Una imposibilidad anatómica, ya que estas se hubieran desgarrado por el peso del cuerpo, más allá de que los pies hubieran estado apoyados en una base. Lo más probable, por lo investigado, es que las manos estuvieran atadas por las muñecas o que los clavos hayan sido puestos atravesando estas últimas.
Pero todo sirve porque transmite el mensaje, fija y apuntala el dogma. Acá no hay símbolo que se pueda interpretar, la idea se impone.
Explicaba Joseph Campbell: "En un sistema religioso tradicional, la imaginería y los rituales a través de los cuales esa imaginería se integra en la vida de una persona, son presentados de modo autoritario por los padres o los evangelizadores, y se espera que el individuo experimente los sentidos y los sentimientos buscados."
Al respecto, Moisés fue un legislador notable para su tiempo, introduciendo ideas tan avanzadas como el monoteísmo que ya había intentado imponer Amenhotep IV en Egipto con escasa fortuna. Sostiene Orbaneja que Moisés "aprovechó el Código de Hammurabi y las leyes egipcias, adaptándolas a la realidad en la que vivía y a la idiosincrasia de su pueblo. Además percibió que las tradiciones constituyen un factor de suma importancia en la unidad y en la identidad de los pueblos; por eso instituye una serie de tradiciones detallando sus prácticas con verdadera minuciosidad (...)". "(...) Una serie de leyes vitales para la convivencia y la aplicación de la justicia".
Buffon, después de escribir su Historia Natural "no se consideró dispuesto a entrar en controversia con la Sorbona. Se retractó y fue obligado a publicar la siguiente confesión: Declaro que no tengo la intención de contradecir el texto de la Escritura; que creo firmemente todo lo ahí relatado sobre la creación, tanto en lo que respecta al tiempo como a los hechos; abandono en mi libro todo lo que pueda ser contrario a la narración de Moisés".
En otro breve artículo llamado De Umberto Eco a Lisandro de La Torre: El nombre de la rosa, las visiones apocalípticas e inquisitoriales y los masones, intenté un rescate de las posturas científicas y de extracción laica vertidas por los masones, encontrando en las obras filosóficas de Lisandro de la Torre, y en sus disputas con el clero ya mediando el siglo XX, una fuente de elevado nivel discursivo; y en el semanario masónico Luz y Verdad (1900-1903), de la Logia Luz del Sud, un compilado notable de textos que delatan el espíritu combativo y osado de los masones de antaño, fiel reflejo de una época de efervescencia y plena de progresismo, con objetivos y propósitos claros en la denodada búsqueda y conquista de todos los derechos inherentes al ser humano y un afán de absoluta libertad de conciencia.
"La predicción del fin del mundo y la descripción del infierno, dice Lisandro de La Torre, forman parte del sistema de conceptos terroríficos de que se vale el dogma religioso en contra de la ciencia. El Evangelio es categórico al respecto y anuncia el fin inmediato del mundo".
"El versículo 29, capítulo 34 del Evangelio de San Mateo, pone en labios de Jesús esta frase: "Y luego, después de las tribulaciones de aquellos días, el sol se obscurecerá y la luna no dará su lumbre y las estrellas caerán del cielo y las virtudes del cielo serán conmovidas".
"En verdad os digo que no pasará esta generación que no sucedan estas cosas" (cap. 24, ver. 34, San Mateo).
"Pasó la generación aludida, pasó el primer siglo de la era cristiana y han pasado 1937 años y no ha ocurrido lo anunciado por Jesús. Luego la revelación es una fuente objetable de conocimientos. Pasaron los dioses del Olimpo, pasaron los Ibis sagrados del Nilo, pasaron Osiris y el buey Apis, pasaron los mitos del paganismo nórdico que intenta restaurar el señor Hitler (el artículo fue escrito en 1937), y no hay razón para que no pase mañana cualquier otro culto, fundado como los anteriores, en revelaciones anticientíficas".
"Puede verse también en la Biblia cómo Dios bajaba a la Tierra a conversar con los hombres, en los tiempos primitivos, les daba consejos y les aplicaba castigos inverosímiles. Al profeta Ezequiel le ordenó que se comiera un libro sagrado, y el profeta se lo comió (cap.3, vers. 1 y 2 de las profecías de Ezequiel), y también le ordenó que en expiación de los enormes pecados del pueblo de Israel, comiera todas las mañanas excrementos humanos; y como el profeta se quejara de la crueldad del castigo, lo autorizó a que los reemplazara con estiércol de buey" (cap. 4, vers. 12 y 15).
Con respecto al periódico Luz y Verdad, seleccioné apenas unos pocos textos cuyos autores eran masones, para dar un panorama general de sus inquietudes:

"La moral científica reemplazando hoy a la moral teológica como principio vital de la existencia progresista de las sociedades humanas, va inculcándose con fuerza poderosa en la mente y en la conciencia de los pueblos sugestionados hasta el presente por el misterio religioso.
Las sociedades pues, van mirando al porvenir.
Sentado como base innegable que solo a causas físicas, a estímulos naturales, obedecen los desenvolvimientos y accidentes de la vida; que en la evolución social, solo el esfuerzo propio del ser humano puede conducirlo por vía segura al logro de sus aspiraciones, que solo nutriendo la inteligencia con las verdades científicas, puede llegarse a la explicación más o menos satisfactoria de las causas y efectos que los libros sagrados al considerarlos supraterrenos y rodearlos del misterio, los atribuían a la fuerza invisible, es también innegable que para operarse esas transformaciones sociales, deben conocerse las enseñanzas que el humanismo proporciona en los libros investigadores de lo que dio vida a lo que nos rodea.
Sustraerse, entonces, a la opresión teológica, que tiene trazados sus principios concluyentes desde que apareció y que fijó barreras al cerebro humano, barreras que aún no se atreven a pasar los timoratos, es acción conveniente a la propia felicidad, que redunda en felicidad de sus semejantes.
No puede tildarse de ateo, a quien en uso de las fuerzas naturales que posee, pretende investigar quién se las dio, qué elementos las componen, y cómo mejor puede y debe emplearlas; no debe llamarse irreligioso, a quien rompiendo con viejas tradiciones, declara no estar conforme con el dogma eclesiástico por no satisfacer la ambición de la mente, del pensamiento que entonces lo lleva a la investigación serena y al examen crítico de lo pasado, para poder encontrar en él la causa verdadera y única; porque, ¿quién fijó el dogma como única verdad, como la sola explicación de lo que provoca la curiosidad de los sabios y profanos?
La Iglesia fue quien pretendió significarlo como tal; y la Iglesia, compuesta por humanos debió y pudo equivocarse, como lo comprueban hoy los descubrimientos de quienes separando la fe y la ciencia y estableciendo entre esas dos dinámicas una línea de separación completa, proclamaron que ambas no podían marchar unidas y que sólo la segunda, imperfecta, como el hombre, era la única capaz de satisfacer sus imperfecciones.
La fe dice a las sociedades que el dogma explica el principio y la formación del mundo, y lo que existe después de la muerte; la fe hablando a los pobres de espíritu con el convencimiento propio del náufrago que confía más en el milagro que en la tabla a que sin embargo se ha adherido como el caracol a su concha para llegar a la playa, les proclama que el dogma es la fuente de la verdad que con tanto afán buscan los hombres de la ciencia y, por último, impidiéndole creer lo que no sea el dogma, lo convierte a este en intolerante y autócrata.
Entonces, es razonable que no puedan subsistir unidos ni congeniar la fe dogmática o religiosa con la fe científica, y que al vivir separadas, teniendo la última amplios horizontes para poder extender el pensamiento y llevar por doquier la investigación, se convierta en la aspiración de los pueblos, que guiados hasta ahora como recua inconsciente, se lanzan ardorosos tras el emblema de la vida, representado por el espejo de la verdad y la antorcha de la luz".
Luz y Verdad, Año 3, 20 de mayo de 1902, Núm. 108

"La filosofía dogmática casuista, encerrándose en el círculo de hierro de la inmutabilidad, que importa la más solemne negación al cambio constante y eterno de todo lo creado, y la ciencia investigadora que proclama la transformación continua de los elementos, causas, y por lo tanto de sus efectos, constituyen la antítesis más colosal creada hasta ahora por el ingenio humano, que se afana hoy más que nunca por descubrir la incógnita de esa creación cuyos términos conocidos lo forman lo existente, es decir, lo que se ve y lo que se palpa.
Lo inconocible, lo ignorado, ha sido planteado ya por la revelación católica como único y verdadero; su Dios, tiene forma y contiene esencia, y hasta ha descendido al mundo desde las alturas en que mora, primero para inspirar a Moisés, después sirviéndose de Jesús como intermediario para destruir el paganismo y fundar en la tierra la religión de la moral que se asienta sobre la caridad y la justicia.
Pero, esa forma sencilla, al par que curiosa, de resolver el gran problema, es hoy negada por el espíritu que tiende a revolucionar la humanidad de falsas y añejas teorías, sustituyéndolas con otras que si no revisten ni se atribuyen la característica de la infalibilidad, ofrecen más seguridades de aproximarlas a la verdad, por estar calcadas y ser fruto de serias investigaciones filosóficas y de meditados estudios científicos.
No es para derrocar una tiranía de la conciencia y suplantarla con otra, por lo que la ciencia liberal ha lanzado el mas estentóreo mentís al Dios Trinitario; no es en nombre de otro dogma o de otra doctrina igualmente extemporánea y hasta ridícula, que se pretenden voltear los falsos ídolos y los mentidos emblemas; no es, en fin, en representación de una religión positiva, que marcha la ciencia cada vez con paso más firme, mas seguro al descubrimiento de lo primitivo, de lo que fue origen y germen.
La razón es otra, más poderosa, más noble, y ella es el producto de largos años y siglos de investigaciones en un orden secundario, que por consecuencia han traído a la mente la certeza de que más allá había algo que no debía ser como lo estatuían los libros sagrados, creídos por la humanidad que se preciaba de más civilizada durante la larga noche del oscurantismo y la teocracia.
Cuando el hombre despertó del sueño aplastador que durmiera durante la Edad Media, la reacción moral trájole otra vez las energías perdidas y gastadas en las luchas religiosas o atrofiadas al nacer por la religión dominante; surgieron a la arena algunos sabios, y ellos iniciaron la era de redención.
La física empezó a explicar la causa racional de los fenómenos celestes; la química, las combinaciones productoras de efectos considerados hasta entonces como sobrenaturales; vino la historia y la arqueología a hacer retroceder la existencia del mundo en algunos miles (y hasta millones) de años de la fecha fijada y aceptada, y una nueva filosofía completó el marco admirable que encerraba todo lo creado y lo increado, mostrando a la imaginación el reverso de esa medalla cuyos fulgores la habían deslumbrado hasta entonces, engañándola y mistificándola.
Así, paulatinamente, fue como se produjo la evolución, y no la evitaron los anatemas, ni las excomuniones, ni las hogueras; luchó primero débilmente, después se fortaleció, y concluyó por vencer, es decir, por conquistar su puesto en la arena de la lucha donde se debate la verdad contra el error.
Las religiones positivas, oprimiendo la mente humana con el peso enorme de principios y leyes divinas, tuvieron que temblar forzosamente en sus cimientos al sentirse sacudidas por el huracán siempre creciente de lo que dieron en llamar ateísmo o impiedad; es que ese ateísmo y esa impiedad empezaron por rasgar el velo de la ignorancia en que el hombre había estado sumido hasta entonces, haciéndole contemplar los anchos horizontes de la vida desprovista de prejuicios; el dogma católico tambaleó al primero y más suave empuje, para caer, cuando la ola arreció con fuerzas prepotentes.
Entre la doctrina que sustenta el dogma y la verdad de la investigación científica, han elegido ya los hombres; esta última marcha adelante, incorporando a sus huestes elementos de trabajo y de progreso, mientras que aquella sigue deslumbrando con el oropel del oro y reteniendo por el temor, a los que militan en las filas, que siempre merman, de la superstición y la intolerancia".
Luz y Verdad, Año 3, Tandil, 2 de Septiembre de 1902, NÚM. 123.

"La superstición es no sólo el fruto de la ignorancia en la mayoría de los casos, si no que a veces, individuos ilustrados son también supersticiosos debiéndose entonces reconocer por causa la falta de carácter y la pobreza de espíritu.
Es raro que entre los seres racionales creados, exista uno despojado del temor de ultratumba; y en vano es que las más elementales nociones de la razón serena e imparcial, nieguen la inmortalidad del alma, porque aquellos individuos, nacidos y desarrollados en un ambiente completamente favorable al crecimiento de creencias sofísticas, harán caso omiso de la verdad filosófica, para dejarse vencer en la lucha por el error que lo amedrenta y sofoca, y en la que no tienen más arma que un espíritu raquítico.
El ángel caído, el purgatorio y el limbo; el paraíso, las glorias celestiales y las recompensas divinas; la resurrección de Cristo-Dios y la Trinidad Romana, en fin, todos los dogmas proclamados por la Iglesia Católica, producen con eficiencia las creencias supersticiosas trayendo a los espíritus débiles o ignorantes, dudas y temores que convierten su vida en una verdadera infelicidad y en la que cada palabra aparece como deshonrosa, si no lleva el sello religioso, y cada acto como un delito, si no está caracterizado por el misticismo y la contemplación.
La ciencia humana, por excelencia, la filosofía, nos enseña que hemos nacido humanos, que humanos viviremos y como tales, dejaremos de ser. La medicina no ha podido aún comprobar los elementos de que estuvieran formados el cuerpo y el alma de Cristo, y que tuvieran la virtud de hacerlo resucitar, ni tampoco ha podido esclarecer la original virginidad de María, tópicos ambos que por estar apoyados por una secta eminentemente lucrativa no han llegado quizás a ser tratados científicamente, pues los hombres comprendieron que eran dogmas que caían en añicos a la luz de la verdad, y que sostenidos así por una religión que predominaba, eran una causa más de superstición que importaba una ganancia pingüe.
Y la Iglesia Católica encontró argumentos verdaderamente originales, como para sostener e inculcar en los pueblos las creencias de sus libros, argumento que en la totalidad de los casos son completamente inaceptables, si los comparamos con las verdades científicas y naturales cuyo análisis no resisten.
Así es pues como el ser humano, ignorante y sin carácter ha llegado a caer en la más ridícula superstición. La mejor arma para luchar contra ese error, es la educación, porque la educación disipa las sombras que oscurecen la vida del ignorante, y forman su carácter, apto para la lucha y para repeler el ataque que le llevan a menudo al error y el fanatismo".
Luz y Verdad, Año 2, Tandil, Martes 19 de noviembre de 1901, NÚM. 82

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Masonería, laicismo, religiosidad 

"Los animales no hacían presa unos de otros hasta después de la caída; todos los animales ahora existentes pertenecen a especies representadas en el Arca... (Esta opinión no carecía de dificultades. San Agustín se confesaba ignorante respecto a la razón de Dios para crear moscas. Lutero resolvió más atrevidamente que habían sido creadas por el diablo, para distraerle a él cuando escribía buenos libros. Esta última opinión es ciertamente plausible). Tales problemas condujeron a los teólogos a creer que las sucias zorras y otras torpes bestias se habían generado espontáneamente del fango por la acción del sol..." 
Citado por Bertrand Russell. 

Hoy es aceptado, por un buen número de estudiosos, que la Biblia se incorporó en los trabajos masónicos a partir de su adopción por la Gran Logia de los Ancianos, hacia 1750. Pero como ya dije, las leyendas de los grados masónicos se alimentaron de la Biblia entre otros agregados doctrinales de lo más variado. El Rito Escocés es un ejemplo. Desde Hiram hasta la reconstrucción del Templo por Zorababel -personaje que despliega su importancia en diversos grados y Ritos-, a su regreso del exilio persa, pasaje abordado por Zacarías, que dice, y esto lo cito por señalar apenas un ejemplo:
“Atiende pues, Josué, sumo sacerdote, tú y tus compañeros que se sientan delante de ti, porque vosotros sois hombres de presagio: He aquí que suscitaré a mi siervo, el germen.
Pues ahí está la piedra que he puesto ante Josué: sobre esta única piedra hay siete ojos; yo mismo grabaré su inscripción, palabras de Yavé de los ejércitos, y borraré la inequidad de la tierra en un solo día. En aquel día, palabra de Yavé de los ejércitos, os invitaréis mutuamente los unos a los otros a la sombra de la parra y de la higuera.” (Zacarías 3,8). 
“¿Quién eres tú, monte grande? Ante Zorobabel, como una llanura; él sacara la piedra clave entre gritos de júbilo: ¡Que hermosa es! ¡Que hermosa es! Y Yavé me dirigió la palabra en estos términos: Zorobabel puso los cimientos de esta casa y él mismo consumará la obra. Entonces conoceréis que Yavé me ha enviado a vosotros. Porque los que no hacían caso en los primeros días se alegrarán y verán la plomada en manos de Zorobabel.” (Zacarías 4,7) 
“Toma la plata y el oro, haz una corona y ponla en la cabeza de Josué. Y dile: Así habla Yavé de los ejércitos. He aquí un hombre cuyo nombre es germen; de el se producirá la germinación. El edificará el templo de Yavé, llevará las insignias reales y estará sentado como dominador en su trono. Tendrá un sacerdote a su derecha y habrá perfecto acuerdo entre ambos. La corona quedara en el templo de Yavé.” (Zacarías 6,11)
La carga simbólica de estos pasajes, donde se mezclan pretendidas profecías, alegorías e historia, es notable, y se han prestado a múltiples interpretaciones, como todo contenido que envuelve a las Escrituras y otros textos antiguos, complejidad que aumenta por los diversos niveles de interpretación que admite el símbolo. Basta con citar otro fragmento de Zacarías en la cual se describe un caduceo -el símbolo de dos serpientes enroscadas alrededor de un bastón central-, utilizado por diversas culturas, entre las cuales se destacan los terapeutas de Alejandría. 
En su aspecto esotérico, alude a la espina dorsal y el sistema nervioso, pero no voy a profundizar en esta cuestión, ya que su mención alcanza para constatar la difusión, apropiación y/o asimilación de ideas, procedimiento practicado por todos estos pueblos de mutua influencia.
El ángel que hablaba conmigo volvió y me despertó como a uno que le despiertan de su sueño. Y me dijo: “¿Qué ves?” Yo contesté: “Veo un candelabro todo de oro con su aceitera en la parte superior; hay en él siete lámparas y siete conductos a las lámparas que están debajo. Junto a él hay dos olivos, uno a su derecha y otro a su izquierda”. Tomando yo la palabra pregunté al ángel que hablaba conmigo: “¿Qué significa esto, mi señor?” El ángel que me hablaba me dijo: “¿No sabes qué significan estas cosas?” Yo respondí: “No, mi señor” Entonces tomó la palabra y me dijo: “Estos siete son los ojos de Yavé que recorren toda la tierra” Volví a hablar y pregunté: “¿Qué significan aquellos dos olivos que hay a la derecha y a la izquierda del candelabro?” Y le pregunté por segunda vez: “¿Qué significan las dos ramas de olivos que por medio de los tubos de oro vacían el aceite en las lámparas de oro?” El me respondió: “¿No sabes qué significa esto?” Yo dije: “No, mi señor” El prosiguió: “Estos son los dos Ungidos que están ante el Señor de toda la tierra".
No resulta extraño que en ciertas épocas se haya asociado a la Masonería, sobre todo aquellos que son ajenos a la Orden e influidos por sectores adversos a la misma, con una religión o secta, dada la adopción de Libros Sagrados por determinados segmentos de la institución encuadrados dentro de los parámetros de la G. L. U. de Inglaterra, ya fusionados los Antiguos y Modernos, y cuando esta, aún en pleno siglo XX, adoctrinaba a la Gran Logia de la Masonería Uruguaya, indicándole que la misión esencial de la Orden era sostener y propagar el culto de Dios. ¿Le fue necesario al principio o poco después para cimentarse como entidad dictando Landmarks, como al Cristianismo le resultó útil trasplantarse al paganismo, absorberlo y luego regurgitar el símbolo, ya procesado y anquilosado, en dogma? 
Me parece que al comienzo la Gran Logia de Londres tenía un espíritu más ecuménico. Las revoluciones de mediados del siglo XIX en Europa le dieron más cabida en las Logias a los socialistas, ateos, agnósticos y activistas sociales. 
La reacción de la G. L. U. de Inglaterra no se hizo esperar al volverse contra el G. O. de Francia por cuestiones referidas al uso de la Biblia en el Ara y a la interpretación de la controvertida figura del Gran Arquitecto del Universo en los trabajos masónicos.
En 1929 lanzará su programa de ocho puntos, estableciendo los parámetros de pretendida regularidad a la cual tendrán que atenerse las Potencias que deseen seguir alineadas con ella.
En la década de 1940 la Gran Logia de Massachusetts lanzará una proclama declarando que la Masonería no es otra cosa que un culto para propagar la creencia en Dios. Dicho documento fue reproducido por la revista El Nivel, de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y, en 1950, la Gran Logia de Inglaterra haciéndose eco de estos postulados intervendrá en los asuntos de la Masonería Latinoamericana, produciendo la ruptura del bloque de Obediencias reunidas en Montevideo en 1947.
En 1964 la revista Leoplán le dedicó la tapa y un extenso artículo a la institución. Se titulaba La Masonería ¿secta negra o secta blanca? Un título periodístico que todavía define la visión de algunos sectores sociales con respecto a la Orden. Para empeorar las cosas, los entrevistados no fueron muy afortunados con sus declaraciones. Reproduzco algunos de mis apuntes del momento. Decía:
Ahí van algunos comentarios sabrosos o, quizá cabría decir, para ajustarse al tono del asunto tratado,"bestiales". Dice la presentación: "Después de siglos, el velo que cubría las actividades de la fraternidad de los francmasones parece empezar a rasgarse. El libro de un jesuita -se refiere al libro de Töhötöm Nagy, "Jesuitas y masones"- que logró ingresar en la organización fue el punto de partida que nos permitió acercarnos a un grupo de hombres que espera la oportunidad de desmentir su siniestra fama y de reconciliarse con su tradicional enemiga: la Iglesia Católica Romana".
Luego se aclara para que oscurezca:
"Todo ese aparato secreto ha llevado a muchos a creer que la masonería tiene fines ocultos inconfesables. En la actualidad esto es un error y está motivado en parte por algunas publicaciones contrarias, la mayoría de ellas, según los masones, fomentadas desde el Vaticano, y por la existencia de sociedades secretas de ritos similares a los ritos masónicos que se dedican efectivamente a logros políticos o simplemente a la práctica de la depravación. En nuestro país hubo sociedades secretas, y en Europa existen sociedades dedicadas a las misas negras, ceremonias que parecen extraídas de un antiguo libro de demonología. En el siglo XVI, el fraile apóstata (...) fue quemado (...) por celebrar misas diabólicas; la práctica se mantuvo, pero fue degenerando a través de los tiempos hasta transformarse en una orgía común.
Hay quienes afirman que aún en nuestros días se siguen celebrando cultos al diablo, pero esta creencia no tiene mayor basamento verídico. La guerra sin cuartel que la Iglesia Católica Romana ha declarado a la masonería, es otro de los motivos por los cuales en los países latinos se la considere prácticamente una institución criminal".
Después hay que tragarse estos párrafos, de los cuales se deduce que la Masonería puede tratarse de una capilla o de una sucursal de obispado:
"El doctor Nagy -el ex sacerdote devenido en masón- cuya actuación como jesuita lo llevó a la jefatura del movimiento campesino católico en Hungría (...) cuando se le sugirió la idea de que la masonería podía tener una finalidad política, la rechazó de plano, así como también todo lo que se refería al ateísmo. Existe, sí, una francmasonería atea que es el Gran Oriente de Francia, y aún en algunas logias puede haber facciones que prestan menos atención a la religión y a los símbolos religiosos, pero esto es más una actitud privada de algunos miembros que una posición oficial de la fraternidad, al extremo de que no se toleran en las reuniones expresiones irreverentes para con las imágenes sagradas"
"La masonería argentina no tiene fin político (...). 
En ese mismo artículo reproduje un pequeño extracto del debate sobre Masonería sostenido por Robert Amadou y Pierre Barrucand, publicado por la revista Todo es Historia (1982), cuya lectura me dejó un sabor muy amargo.
Robert Amadou.- Para muchos franceses, la francmasonería sería una sociedad secreta puramente política. Pero este malentendido ha sido siempre vehementemente denunciado, y en gran número, por los propios masones franceses, quienes no sólo se oponen a ese juicio, sino que rehúsan dejarse alinear bajo el rótulo "sociedad filosófica". Otros, al contrario, ven en ella una sociedad iniciática y unos seis millones de masones, es decir casi la totalidad de la Orden , reconocen en ella a una hermandad religiosa.
Pierre Barrucand.- Es acertado ver en la francmasonería a una sociedad iniciática.
Robert Amadou.- Este carácter no es en absoluto opuesto a su carácter religioso, lo implica, por el contrario. Por lo tanto, ¿usted liga el esoterismo con la francmasonería? 
Pierre Barrucand.- Evidentemente.
Pero no son pocos los autores, investigadores y opinólogos que bucean en el tema masónico, y que pretenden ver en la Masonería una religión. Un caso típico lo constituye un autor, tan alabado como cuestionado, pero que, como ejemplo, sirve. Me refiero a Lavagnini, que al abordar el análisis del grado de Caballero Rosacruz, otro de los grados fundamentales en varios Ritos, sostiene: “En ningún otro grado la relación entre masonería y religión aparece tan clara. En los grados simbólicos nacidos de las antiguas y medioevales corporaciones de obreros constructores de templos (sic), existía la prohibición de discutir sobre asuntos de política y de religión, y por otro lado se exigía también el respeto y tolerancia de todas las creencias, así como el esfuerzo para comprenderlas por medio de la lógica y del entendimiento espiritual que simbolizan la escuadra y el compás sobre el libro sagrado de la tradición”, o sea, para nosotros, La Biblia. “La Biblia como símbolo masónico ha de interpretarse como el libro de la Naturaleza o el Código de la Razón y de la Conciencia humana”, dice una enciclopedia católica. Aunque la Biblia, como libro de apoyo, resulte, como ya se vio, y cualquiera sea el punto de vista adoptado, muy poco razonable y de una falta de coherencia total o, como sostiene Orbaneja, sean textos elaborados como producto de plantas alucinógenas con fines de iluminación mística.
Este tipo de vinculación de la institución con tanto texto sagrado despierta temores alarmantes e irrefrenables, ya que si la Masonería se propone construir o restaurar un templo ideal, “¿Cuál es el templo?”, se pregunta Monseñor José María Caro, uno de los pilares de la literatura antimasónica del siglo XX: “El templo de la Naturaleza, en que deben reinar la libertad, la igualdad y la fraternidad, entendidas en sentido masónico; templo en que se enseñe la verdad, la virtud y la moral propias de la Masonería.” Y luego remata en forma lapidaria, tergiversando cualquier mensaje que pudiera existir, cifrado por el símbolo o la alegoría y presto a ser descubierto por el espíritu investigador, con palabras como dardos o clavos dignos de la mejor crucifixión, porque ya se le ha dado el pie para hacerlo, ya sea mi proposición acertada o no: "La Masonería, finalmente, dice que se propone establecer en el mundo una religión nueva, universal, y tiene todo lo que pueda desearse en materia de ritos y ceremonias relativas a un culto religioso. Es, pues, también, una religión.”
"Lo atractivo para Eco (Clarín, 2012), no son las conspiraciones en sí, sino la paranoia que les permite florecer. Hay muchas conspiraciones pequeñas y en su mayoría son expuestas, dice. Pero la paranoia de la conspiración universal es más poderosa porque es eterna. Nunca se puede descubrir porque no se sabe quién participa. Es una tentación psicológica de nuestra especie. Karl Popper escribió un excelente ensayo sobre eso, donde dijo que empezó con Homero. Todo lo que pasa en Troya fue planeado la víspera en la cima del Olimpo por los dioses. Es una forma de no sentirse responsable de algo. Por eso las dictaduras usan la noción de la conspiración universal como arma. Durante los primeros diez años de mi vida, fui educado por fascistas en la escuela, y usaban la conspiración universal -que los ingleses, los judíos y los capitalistas estaban complotando contra el pobre pueblo italiano, se decía entonces-. Con Hitler fue igual. Y Berlusconi se pasó todas sus campañas electorales hablando de la doble conspiración de los jueces y los comunistas. Ya no hay más comunistas dando vueltas, aunque los busquemos con linterna, pero para Berlusconi ahí estaban tratando de tomar el poder".
Volviendo al Caballero Rosacruz y al dilema de su grado, que tanto dolor de cabeza nos está dando, y nos dará, al ser asimilada su figura a la del Buen Pastor de extracción cristiana, una asociación muy difícil de desvincular, como ya se verá, porque el sentido de la religiosidad lo impregna todo y se adhiere a todo; el simbolismo del grado, decía, descrito por el diccionario enciclopédico de la Masonería, conlleva un mensaje distinto al de cualquier ortodoxia, que implica y explica el vínculo del ser humano con la Naturaleza y, como tal, refleja la idea de nacimiento, muerte y regeneración. “De aquí la teoría mantenida por los modernos Rosa Cruz del sistema filosófico; y es, que como en la Naturaleza, todo nace, se destruye y se regenera sin cesar, la Generación, la Destrucción y la Regeneración, son las fases principales que constituyen el fondo de este grado, que considera también, como el desarrollo teórico de la doctrina contenida en los tres grados simbólicos o primitivos de la francmasonería universal”.
Durante su práctica litúrgica utilizan la palabra I.N.R.I., Igne Natura Renovatur Integra, que significa la naturaleza se regenera por el fuego, de significado muy explícito y fácilmente deducible de todo lo ya dicho.También celebran su ágape al que denominan Cena Mística.
Pero esta descripción del grado invoca un simbolismo pre-cristiano del que luego se va a apoderar la Iglesia como ya dije, dándole su impronta.
Continuará de esta manera el estancamiento discursivo y de hecho, y el forcejeo entre doctrinas tan contrapuestas como la del clero y su interpretación rígida e inmutable, de apropiación y dominio del símbolo, al cual somete a su versión, y es esta versión ya digerida la que devuelve a la sociedad; y por otro lado, el de una entidad como la Masonería que en apenas un lapso de 300 años de existencia se ha dispersado y vuelto más compleja en sus estructuras y diversidad de Ritos y postulados, dando nacimiento a distintas Masonerías, pero intentando siempre preservar esa cualidad de librepensamiento con la cual han sido caracterizados o identificados sus miembros, misión no siempre exitosa y con muy variados resultados según las épocas.
Dice el diccionario masónico: 
Una alta misión se impone el francmasón al obtener el grado de Caballero Rosacruz, “constituyéndole en pastor celoso y vigilante, encargado de conducir e ilustrar a los hombres y de separar de su camino todo aquello que pudiera dividirlos, allegando y facilitando, en cambio, todo aquello que pueda aproximarlos y unirlos fraternalmente.” 
Y aquí se presenta esa conexión fatal e indisoluble de la que hablaba anteriormente, una asociación ya irreversible, una vez establecida en el imaginario colectivo, entre el ritual o rito masónico como acto ceremonial y el sentido de la religiosidad encarnada en el ideal de la pastoral cristiana. 
Foucault señalaba un punto de inflexión en el siglo XVI: "La Reforma y la Contrarreforma son grandes revueltas en torno al derecho de ser gobernado y a saber cómo y por quién, tenían una conexión concreta con una profunda reorganización de poder pastoral".
Algunos autores han querido ver aquí alguna conexión de Lutero con el movimiento ideológico, político y libertario de los Rosacruces, ya que su anillo o sello consistía en una rosa y una cruz entrelazadas, y fue un discípulo suyo y también clérigo, Valentín Andrea, quien elaborara varios de los manifiestos tan conocidos de dicho movimiento, aparte de alguna Utopía, como la llamada Cristianópolis.
La doctrina que predicó Lutero como abanderado de la Reforma se basaba en una Biblia abierta y su libre interpretación, conservando solo dos sacramentos: el bautismo y la comunión. 
Dice Foucault: “¿Qué es el poder sacramental, el poder del bautismo? Llamar a las ovejas al rebaño. ¿El de la comunión? Dar el alimento espiritual.” 
Según Foucault, “frente a su comunidad, el pastor tiene una tarea de enseñanza.” “También es preciso que la enseñanza pase por una observación, una vigilancia, una dirección ejercida en cada instante y de la manera menos discontinua posible sobre la conducta integral, total de las ovejas.” “El pastor no debe limitarse a enseñar la verdad. Debe dirigir la conciencia.” 
Es evidente que en este contexto, cualquiera sea la institución, la espiritualidad laica no puede existir, crecer y expandirse. 
Graham Greene, en Vías de escape: “Esto me recuerda otro almuerzo memorable en una suite del Dorchester, cuando Sam Zimbalist me preguntó si quería revisar la última parte de un guión que había preparado para otra versión de Ben Hur: “Lo que nos preocupa es que la acción decae después de la Crucifixión ”, dijo.” 
La acción quizá decayó un poco en aquel momento crucial, pero no cesa. En ese punto empieza a gestarse una de las historias más fuertes del dogma y la de su contra-parte, el laicismo, al que le ha costado siglos asomar la cabeza y cuya misión actual es ponerle un tope a aquel y devolverlo a su sitio, por el camino de la razón y la ley, sin mediadores ni pastores de conciencia. 
Le compete a los espíritus críticos sofocar cualquier injerencia invasiva a su libertad de pensamiento y salvaguardar las instituciones en las que este pueda prosperar.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Logias “Ceres” al Or.·. de Montevideo y “Rosa Guarú” al Or.·. de Corrientes


El domingo, 9 de diciembre 2012 e.·.v.·., a las 11:00 am, en el Templo de la calle San José de Montevideo se realizará el Encendido de Luces de la 

Resp.·. Log.·. “Ceres” 
al Or.·. de Montevideo con nº 1965 
de la Orden Masónica Mixta Internacional 
LE DROIT HUMAIN - EL DERECHO HUMANO 

El sábado, 15 de diciembre 2012 e.·.v.·., a las 9:00 am, en un hotel de Corrientes se realizará el Encendido de Luces de la

Resp.·. Log.·. “Rosa Guarú” 
al Or.·. de Corrientes con el Nº 1968 
de la Orden Masónica Mixta Internacional 
LE DROIT HUMAIN - EL DERECHO HUMANO 

Las Ceremonias serán presididas por el M.·. Il.·. H.·. Klaus Frosen, 33º. Gran Maestre Adjunto de la Orden, acompañado del M.·.Il.·.H.·. Antonio Ceruelo, miembro de H.·. del Supremo Consejo y del M.·.R.·.H.·. Luis Acebal, delegado del S.·.C.·. para la Jur.·. Argentina. 

Nuestras felicitaciones por la expansión de la Masonería Mixta en el Uruguay y Argentina y nuestros mejores deseos para las hermanas y hermanos de estas nueva logias.

Fuente: blog de la Federación Española

sábado, 24 de noviembre de 2012

El espíritu laico y el silencio de los corderos

Símbolo, dogma, sociedad. El Congreso de Librepensamiento de 1913 en Argentina y la política pastoral de las iglesias



La larva simboliza el cambio o metamorfosis, y la muerte como proceso simbólico que implica una nueva etapa y el paso a un estadio de mayor maduración.

"Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo (...)"
Cancionero litúrgico

La agente le relata aquella anécdota de su infancia cuando se levanta en plena noche al escuchar los gritos de los corderos destinados al matadero, y sin éxito, intenta salvar a uno, huyendo con él a cuestas. El asesino le pregunta si aún sigue escuchando esos lamentos, y si cree que salvando a otras personas logrará acallarlos.
Del argumento de El silencio de los corderos (1991).

Recuerdo que una vez un senador me preguntó cuando hablamos de la CIA en inglés, por qué nunca poníamos la palabra “la” delante. Y le pregunté: ¿Pone usted la palabra “él” delante de Dios?”
De El Buen Pastor (2006).

1
Peter Sellers era masón. La última película que protagonizó se llamaba "Desde el Jardín". Otra perspectiva de la metáfora de "El Jardín de las Delicias" de El Bosco, pero en su versión de extrema sencillez visual, aunque de un simbolismo también exquisito.
En la escena final, Peter Sellers se aleja del funeral y del séquito del viejo orden-poder, dándole la espalda. Siempre fue ajeno a este asunto. Involucrados estaban los otros. Se nos presenta así como un outsider con su espejo a cuestas que refleja todo a su paso, como al descuido.
Se va caminando despacio sobre las aguas del lago. Jesucristo despistado, o apenas un despistado idealizado por la mirada de aquellos otros, de ninguna manera puede situarse en el contexto de esa época en la que le toca actuar. Lo sencillo pareciera ser irreconocible y esquivo a ser clasificado, despertando sospechas y todo tipo de pasiones.
Lo cierto es que toda la película articula como un espejo distorsionado que aspira a aproximarse a la visión de un simple sujeto que encarna a un personaje atípico y de existencia casi imposible para cualquier sociedad actual, aunque pareciera revelarnos que siempre existe la posibilidad de la opción, la del libre albedrío, la de la no sumisión, pero en el aquí y en el ahora. Sin dolor excesivo, sin sacrificio y sin crucifixiones, claustros o telarañas.
Antes de seguir su camino, Peter Sellers hunde su paraguas -apoyo simbólico-, en el agua, para sacarlo después aludiendo a una renovación. Es el bautismo por el agua y un simbolismo de renacimiento.
Recuerdo otra escena con igual trasfondo, pero distinto significado, en la película "El Buen Pastor". Aquella donde el viejo espía es destruido por no adaptarse a su época. Es ahogado. Lo último en hundirse es su bastón -báculo o cayado-, emblema del Buen Pastor y símbolo de su autoridad como líder del rebaño. ¿Una velada oportunidad de redimirse ante los ojos del poder al cual le debe tributo, y con el cual no cumple?
La diferencia me resulta notoria en uno y otro de los ejemplos dados. En el último caso el simbolismo es manipulado y aplicado en un atmósfera sometedora y opresiva donde el individuo no tiene escapatoria, sujeto al vaivén decisorio de un poder siempre ajeno a su persona -simulacro de predestinación-, pero que vela sobre él ejerciendo una vigilancia rigurosa. El símbolo, su lenguaje y su mensaje implícito, es funcional y está al servicio exclusivo del todo, al conjunto orquestado para perpetuarse en el gobierno de los individuos. Se impone el sistema, la doctrina y la casta que lo maneja.
Paradoja de la letra muerta del dogma, que todo lo enturbia, y es atribuible alegóricamente al individuo que está imposibilitado de expresarse.
Michael Foucault se ocupó del tema del Buen Pastor en sus seminarios, describiendo extensamente a esta figura de liderazgo socio-político y religioso que conduce a sus ovejas.
Oficio vulgarizado e institucionalizado en Occidente por el dogma de la naciente Iglesia. Un proceso que se aceleró a partir de Constantino y la adopción oficial del cristianismo por Roma, y del Concilio de Nicea hacia el año 325 de la e. C.
Dice el evangelio (o buena nueva) de Juan, uno de los textos predilectos que los masones deístas colocan sobre el Ara:
"(...) ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo?, ¿podrá entrar de nuevo en el vientre materno para nacer? (...) Te aseguro que, si uno no nace de agua y Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios (...) De la carne nace la carne, del Espíritu nace el espíritu. No te extrañes si te he dicho que hay que nacer de nuevo. El viento sopla donde quiere; oyes su rumor pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va. Así sucede con el que ha nacido del Espíritu (...)".
Simbolismo que involucra una normativa inexorable, surgida como oposición a todo viejo orden o esquema; ley de la vida que exige que la rueda avance y se cumpla el proceso cíclico de renovación y muerte. Todo proceso iniciático nos somete a numerosas muertes en el transcurso de nuestra existencia. Las estructuras, cualesquiera sean, se desploman: solo perviven los ideales, principios y valores, priorizados por la nueva etapa de maduración. O, podría decirse, lo que va quedando de su progresiva decantación.
Una renovada fuerza moral, que es cosecha indispensable para cualquier nuevo inicio.
Este aprendizaje o experiencia no debidamente cumplimentada, es la situación ineludible que padece y enfrenta el dictador de la película El Buen Pastor, cuando la plaga de langosta, enviada por el poder que le acosa -en este caso simulado aquí por el sometimiento a un país extranjero, a lo de afuera, lo externo-, asola sus cultivos.
Ya nada le queda después de esto. Su semilla ha sido exterminada. Su espíritu languidecerá apegado al equívoco -pecado, error-, y tampoco ya le sirve a su entorno social, con todo lo que esto implica, porque nada le aporta.
Esta es la sentencia implacable y el precio a pagar por los detractores del orden establecido y omnipresente. No es de extrañar que esta película de espionaje y suspenso político haya sido revestida con los símbolos derivados de un sentido de la religiosidad nacida en el seno del imperio estadounidense; una visión de la religiosidad que en determinados momentos ha desatado acaloradas polémicas, entre las que se cuenta Harold Bloom y algunas críticas a su postulados (Revista Ñ, Clarín, 2/5/09):
“Soy de la opinión de que la religión americana que describe Bloom es una ideología de derecha (una civil religión, como la describe otro autor). Se trata de la ideología nacionalista de los que se han vuelto ricos y codiciosos. La obesidad no viene por leer la Biblia , ni es ella la que sustenta el fundamentalismo oportunista de Bush y su electorado.”
Cita Allec Mellor el siguiente discurso masónico de 1962, de connotaciones políticas e imbuido de ese espíritu mesiánico y tergiversado que suele caracterizar la prédica de los líderes del país del norte, prédica de púlpito y espada que supo dar origen al Ku Klux Klan, pero que no le es exclusivo, porque abarca un espectro tan amplio que involucra a naciones enteras que avasallan los derechos civiles de otros pueblos:
“A nosotros corresponde, Hermanos, reconocer que el comunismo, en cuanto tal, no puede formar buenos ciudadanos. Ninguna ideología sin Dios sabría producir una nación de hombres libres. Cuando los hombres olvidan a Dios, los tiranos forjan sus cadenas. Y si por el momento no vemos ningún peligro, volvamos nuestra mirada hacia Oriente, de donde viene la Luz y hacia Mediodía, a fin de mejor observar los tiempos. Allí se alza la sombra de Cuba, encadenada y con grilletes, que levanta sus ojos llenos de lágrimas y sus manos suplicantes, clamando en su desamparo: Oh, Señor, Dios mío… ¿no tenemos quien nos ayude? ¿no hay esperanza?"
Volviendo al texto del evangelio de Juan, puede ampliarse su interpretación: "¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿Podrá acaso entrar por segunda vez en el seno de su madre y nacer de nuevo? En verdad, en verdad te digo: a menos que el hombre naciere del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”
Aquí se ve reflejada la potestad del pastor, la de “expulsar del rebaño a la oveja que, por su enfermedad o su escándalo, sea capaz de contaminar a todo el grupo. El poder religioso es, entonces, el poder pastoral”, en palabras de Foucault.
Sostienen Macionis y Plummer: “Mientras que los miembros de las sociedades de cazadores y recolectores solían pensar que el mundo estaba habitado por espíritus, los de las sociedades agrícolas practicaban el culto a los antepasados y solían pensar en la figura de Dios como el creador. Las sociedades de pastores dieron un paso más y pensaban que Dios intervenía directamente en el destino de la comunidad. La metáfora de Dios como el pastor de la comunidad (que era su rebaño) la comparten el Cristianismo, el Judaísmo y el Islam, tres religiones que nacieron en Oriente Medio y a partir de las creencias religiosas de las sociedades de pastores.”
Nuevamente cito a Foucault y algunas de sus fundamentaciones para referirse a esta tipología del ejercicio del poder:
“Que el rey, el dios o el jefe sea un pastor con respecto a los hombres, vistos como un rebaño, es un tema que encontramos de manera muy frecuente en todo el Oriente mediterráneo (...) se designa efectivamente al rey, de una manera muy ritual, como el pastor de los hombres. En el momento de su coronación, en la ceremonia de su coronación (...) recibe las insignias del pastor. Se le pone en las manos un cayado y se lo declara, en efecto, pastor de los hombres.”
"Es un poder de tipo religioso que tiene su principio, su fundamento y su perfección en el poder que Dios ejerce sobre su pueblo.”
“El Buen pastor se pone a la cabeza y muestra la dirección que es preciso seguir.” 
“El pastor guía hacia la salvación, prescribe la ley y enseña la verdad.” 
El objetivo, para el poder pastoral, “es sin duda la salvación del rebaño. Y en ese sentido podemos decir, por supuesto, que no estamos muy alejados de lo que tradicionalmente se consideró como el objetivo del soberano, es decir, la salvación de la patria, que debe ser la "lex suprema" del ejercicio del poder.” (Nota: Foucault cita “la etimología tradicionalmente admitida por los pitagóricos, según la cual nomos, la ley, viene de nomeus, es decir, el pastor").
“El poder pastoral se manifiesta inicialmente por su celo, su dedicación, su aplicación indefinida.”
“El pastor es el que vela. Vela en el sentido, claro está, de vigilancia del mal que puede hacerse, pero sobre todo de las desventuras que pueden sobrevenir. El pastor velará por el rebaño y apartará el infortunio que pueda amenazar al más mínimo de sus animales. Velará por que las cosas sean lo mejor posible para cada uno de los integrantes del rebaño.” 
Por otro lado, sigue Foucault: “El pastor dirige todo el rebaño, pero sólo puede hacerlo bien con la condición de que ni una sola de las ovejas se le escape (...) el pastor debe tener los ojos puestos sobre todos y sobre cada uno, que va a ser precisamente el gran problema de las técnicas de poder en el pastorado cristiano y de las técnicas de poder, digamos, modernas, tal como se disponen en las tecnologías de la población (…)”
“La idea de un poder pastoral (…) se introdujo en el mundo occidental por conducto de la Iglesia cristiana. La Iglesia coaguló todos esos temas del poder pastoral en mecanismos precisos e instituciones definidas, y fue ella la que realmente organizó un poder pastoral a la vez específico y autónomo, implantó sus dispositivos dentro del Imperio Romano y organizó, en el corazón de este, un tipo de poder que, a mi entender, ninguna otra civilización había conocido.” 
“Esa forma de poder tan característica de Occidente, tan única en toda la historia de las civilizaciones, nació o al menos tomó su modelo en las majadas, en la política considerada como un asunto de rebaños.”
“(…) Un proceso por el cual una religión, una comunidad religiosa, se constituyó como Iglesia, es decir, como una institución con pretensiones de gobierno de los hombres en su vida cotidiana, so pretexto de conducirlos a la vida eterna en el otro mundo, y esto a escala no sólo de un grupo definido, no sólo de una ciudad o un Estado, sino de la humanidad en su conjunto. Una religión que pretende de ese modo alcanzar el gobierno cotidiano de los hombres en su vida real con el pretexto de su salvación y a escala de la humanidad: eso es la Iglesia , y no existe ningún otro ejemplo en la historia de las sociedades. Creo que con esta institucionalización de una religión como Iglesia se forma (...) un dispositivo de poder sin paralelo en ningún otro lugar, y que no dejó de desarrollarse y afinarse durante quince siglos, digamos desde el siglo II o III hasta el siglo XVIII. Ese poder pastoral, absolutamente ligado a la organización de una religión como Iglesia, la religión cristiana como Iglesia cristiana, sin duda sufrió considerables transformaciones a lo largo de esos quince siglos de historia. Es innegable que fue desplazado, dislocado, transformado, integrado a diversas formas, pero en el fondo jamás fue verdaderamente abolido. Y cuando señalo el siglo XVIII como final de la era pastoral, es verosímil que me equivoque una vez más, pues de hecho, en su tipología, su organización, su modo de funcionamiento, el poder pastoral que se ejerció como poder es a buen seguro algo de lo cual todavía no nos hemos liberado.”
La Reforma y la Contrarreforma, comenta Foucault, son grandes revueltas “en torno del derecho de ser gobernado y a saber cómo y por quién, tenían una conexión concreta con una profunda reorganización del poder pastoral.”
Quisiera terminar para no extenderme demasiado: “En el cristianismo el pastorado produjo todo un arte de conducir, dirigir, encauzar, guiar, llevar de la mano, manipular a los hombres, un arte de seguirlos y moverlos paso a paso, un arte cuya función es tomarlos a cargo colectiva e individualmente a lo largo de toda su vida y en cada momento de su existencia.”
“El Estado moderno nace cuando la gubernamentabilidad se convierte efectivamente en una práctica política calculada y meditada. La pastoral cristiana es, a mi juicio, el trasfondo de ese proceso, habida cuenta de que hay, por una parte, una distancia inmensa entre el tema hebreo del pastor y la pastoral cristiana, y que habrá, claro, otra diferencia no menos importante, no menos amplia, entre el gobierno, la dirección pastoral de los individuos y las comunidades y el desarrollo de las artes de gobernar, la especificación de un campo de intervención política a partir de los siglos XVI y XVII.” 
“Entre el poder pastoral de la Iglesia y el poder político habrá, desde luego, una serie de interferencias, apoyos, relevos (…) toda una serie de conflictos (…) de modo que el entrecruzamiento entre ambos será una realidad histórica concreta a través de Occidente.” 
Por último y a manera de conclusión: “El pastorado cristiano instaurará un tipo de relación de obediencia individual, exhaustiva, total y permanente.”
“El pastorado produce una innovación absoluta al introducir una estructura, una técnica, a la vez de poder, investigación y examen de sí y de los otros mediante la cual una verdad, verdad secreta, verdad de interioridad, verdad oculta del alma, será el elemento a través del cual se ejercerán el poder del pastor y la obediencia, se asegurará la relación de obediencia integral (...)"

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Surge así la necesidad y vocación de empezar a implementar, digamos a partir de un camino lentamente transitado, el laicismo, y llegar a la mayor secularización posible de la sociedad. El laicismo desde el punto de vista masónico ha sido habitualmente mal interpretado, aún por los mismos masones y el caudal de librepensadores que integran la entidad. Algunos de estos desacuerdos y matices aún persisten. De postura anticlerical durante gran parte de su existencia, la Orden -sobre todo la vertiente latina, adogmática y liberal-, aboga actualmente por la exclusión del simbolismo invasivo y de la injerencia dogmática de las entidades religiosas en los espacios públicos compartidos -escuelas, tribunales, hospitales-, como asimismo en su pretendida influencia o ascendencia moral sobre los organismos del Estado a los cuales le compete exclusivamente el dictado de leyes o legislación sobre las cuestiones que atañen e involucran al colectivo social, y no simplemente a las razones de un sector institucional.
La situación expresada no implica una animadversión hacia las creencias personales practicadas en el ámbito de lo privado o en su debido contexto, sino una perspectiva más amplia de convivencia acorde a la diversidad
Este postulado que asumen las actuales asociaciones de librepensamiento apunta a delimitar el campo de acción de entidades nacidas e insertas en los social, cuyas ideas anquilosadas por el dogma pueden volverse nocivas para todo el conjunto.
Posicionamientos inflexibles de la Iglesia en torno a la homosexualidad, los anticonceptivos, el aborto, el divorcio, la eutanasia y/o la bioética, por citar algunos ejemplos; los reiterados casos de pedofilia destapados o su explícito apoyo a las dictaduras y políticas extremas le han desacreditado para justificarse -y ejercitarse- como grupo de presión.
Pero la disputa es muy vieja, y en los albores del siglo XX pueden constatarse, a través del testimonio escrito, enconados enfrentamientos entre la Iglesia y las asociaciones de librepensadores, ya mejor organizadas, creadas y/o sustentadas por los miembros de la Masonería. Un ejemplo claro para entrever el panorama lo constituye el CONGRESO DE LIBREPENSAMIENTO celebrado en 1913, con la participación masiva de las Logias, y en el cual se le dio cabida importante a la mujer y su posicionamiento y reclamos sociales. Otro antecedente lo constituye el Congreso de Librepensamiento de 1906, también celebrado en Buenos Aires.
Después de la reseña de este evento, en la que se podrá apreciar la magnitud de las adhesiones en su época, adjuntaré el mensaje vertido por el cardenal Bergoglio, casi cien años después, en una de sus alocuciones, y que deja vislumbrar la plena vigencia de la idea pastoral en la cual se posiciona la Iglesia de cara a la sociedad. 
Seguidamente, un texto que aborda el reclamo de los derechos de la mujer, leído en el ya citado Congreso, y el manifiesto apoyo brindado por los masones a la emancipación femenina, sus luchas y las oportunidades de participación que les brindó como sus pares. Los nombres ilustres se suceden en las listas. Desde fines del siglo XIX y principios del XX, como ya dije, en Argentina y la región y aún en toda Latinoamérica, la mujer tuvo el uso y el ejercicio de la palabra, apoyada por científicos, escritores e intelectuales vinculados a la Masonería. Si el varón masón las admitió a título individual como a sus iguales, no sucedió así con las Logias y la Masonería de vertiente anglosajona, que a nivel entidad de parámetros rígidos jamás las aceptó hasta la actualidad. 
El 5º Congreso Nacional del Libre Pensamiento se llevó a cabo en Luján, ciudad de la virgen, en la provincia de Buenos Aires, en el mes de julio de 1913, organizado por la Liga Nacional, sita en la calle Querandíes Nº 4228 de la capital, la cual contaba en aquella fecha con más de 24.000 afiliados desde su fundación en 1908. 
Para comprender la magnitud de tal evento basta con mencionar la participación activa de aproximadamente setenta y cinco Comités de librepensadores y Logias de distintas Obediencias provenientes de todo el país. 
El Comité Nacional de la Liga del L. P. para el ejercicio 1913-1915 quedará constituida, aparte de un equipo de mujeres entre las cuales se contaba Alicia Moreau de Justo, por los más notables intelectuales de la época, socialistas, demócratas progresistas y masones, varios de ellos legisladores, diputados y senadores nacionales. Lo componían: Dr. Eduardo L. Holmberg, Diputado Dr. Carlos Conforti, Diputado Dr. Víctor M. Pesenti, Diputado Dr. Rogelio Araya, Diputado Mario Bravo, Diputado Dr. Juan B. Justo, Diputado Dr. Alfredo Palacios, Diputado Dr. Nicolás Repetto, Diputado Dr. Lisandro de la Torre, Diputado Dr. Miguel Laurencena, Senador Dr. Enrique Del Valle Ibarlucea, Norberto del Real, Francisco Gicca, Vicente P. Cacuri, Antonio S. Frean, Gustavo de Pompeo, Dr. Francisco Barroetaveña, Vicente T. Sousa, Avellino Ribeiro, Juan O. Sandoval, Andrés Pinillo, Eusebio Vals, Teodoro Aleman, Ingeniero Ramón Rodríguez de Vicente, Arturo Barceló, Doctor Fernando de Andreis, Eugenio Pérez Choza, Dr. Pablo Cárdenas, Dr. Agustín Alvarez, Dr. Arturo Picinini, Dr. Rodolfo Rivarola, Martín Osís, Pedro Grande, Vicente Franco. 
Estipulaban las autoridades al empezar las actividades: 
"(...) Que los señores delegados, al formular proyectos, no traten únicamente de presentar hermosos proyectos, sino proyectos posibles, para que la obra de la liga no quede estéril, porque para hacer algo de positivo no basta proyectar mucho sino hacer algo que constituya un esfuerzo en pro de los ideales que sustentamos (...). 
(...) La Liga del Libre Pensamiento, desde la fecha del pasado Congreso hasta hoy, ha continuado sin desmayos una propaganda intensa, que ha dado resultados positivos, obligando a que la prensa del país se ocupe de nuestro movimiento popularizando la idea que pronto se debatirá en las Cámaras de la separación de la Iglesia y el Estado y la ley del divorcio, y haciendo que aún para los más incrédulos se haga paso la convicción de que la mayoría de los habitantes del país son liberales (...). 
(...) Desde diciembre de 1911 hasta hoy se han dado sesenta y dos conferencias, propiciadas por la Liga. Se volvieron a organizar varios Comités y algunos de ellos hoy, sea como sociedad de socorros mutuos, sea con fines de sociabilidad y diversiones, han alcanzado un notable progreso (...). 
(...) La liga ha seguido su programa de no hacer propaganda política directamente, pero sí ha recomendado a los candidatos que por sus ideas liberales se hacían recomendables en los distintos partidos, y hay Comités que han triunfado en las luchas políticas en sus propias localidades, llevando a los puestos públicos personas de reconocidas tendencias liberales (...)". 
En una posterior sesión los delegados presentan un estudio sobre la influencia de los jesuitas y después de una amplia discusión se aprueba su contenido. Expresaba el texto: 
"(...) La influencia que ejerce (la Compañía de Jesús) no es ni siquiera sospechada. 
Los estatutos de la Compañía de Jesús están en contraposición a todo sentimiento humano y noble como puede comprobarse por la lectura de los mismos. 
La influencia perniciosa de la Compañía sobre los pueblos se demuestra por las medidas de rigor que dictaron los gobiernos de todos los países civilizados, en distintas épocas, para poner coto a los desmanes de la misma; notándose que dichas expulsiones no fueron ordenadas por gobiernos liberales sino católicos en su mayoría. 
La reglamentación, las ideas y la organización medieval de la Compañía de Jesús la hacen incompatible con la democracia, el progreso y la emancipación de los pueblos. 
La Compañía trató de fundar con las Misiones Jesuíticas otros tantos Estados sustraídos del todo de cualquier tutelaje civil cerrándolos completamente a todo elemento progresista; verdaderos Estados eclesiásticos en los cuales había HOMBRES PASTORES y HOMBRES OVEJAS lo que no pudo durar porque en el ser humano la inteligencia dignifica y las tiranías pueden triunfar momentáneamente pero están condenadas a desaparecer. Las misiones religiosas desaparecieron en un mar de sangre. La misma guerra sangrienta del Paraguay está ligada a esta herencia de las misiones jesuíticas en las cuales se habían preparado las almas que sufrieron la tiranía (...). 
Que aceptando como concepto primordial del cristianismo la caridad y el amor, las máximas de la Compañía de Jesús están en abierta contradicción de la moral cristiana. 
Que allí donde se permitió su arraigo terminó la paz social y la paz religiosa porque favorece la división de casta en lo civil y hostiliza al clero y congregaciones en lo seglar, demostrando la historia que no hay en el mundo otra institución que haya sido más perniciosa y funesta. Lo afirman los hombres eminentes que educados en los colegios de jesuitas descubrieron los males que aportan; y es sabido que los que quedan bajo su dominio son verdaderos autómatas en sus manos. 
El Vaticano tuvo que reprimir los desmanes de la Compañía y Clemente XIV en 1773 lanzó la bula en la cual acusa a los jesuitas de conspirar contra la Iglesia y el Estado; de intrigar en política, de haber hecho chantaje a Clemente XIII; que la paz eclesiástica es incompatible con la vida de la Compañía; que el poder ilimitado del General es contrario a los fines de la religión; que anhelan la riqueza de manera que el voto de pobreza es una mentira en ellos porque la Compañía es riquísima; que han fomentado siempre la división en el mismo seno de la Iglesia; que la vida de los jesuitas es poco placentera ante Dios; que al profesar el iniciado se compromete en forma que se demuestran los fines indignos que persigue, terminando la bula que considera a los jesuitas verdaderos discípulos del demonio quien por medio de ellos engaña a los creyentes, y en fin que sus afiliados se ligan a la Compañía con muchos deberes no contrayendo esta ninguno para con ellos a más del derecho de poder expulsarlos cuando quiere. 
Disuelta la Compañía por la bula papal los afiliados siguieron secretamente sosteniéndola hasta que después de la Revolución Francesa al amparo del movimiento reaccionario que siguió pudo reconstituirse. 
Como desde su fundación (1540), hasta hoy no hay nación ni ciudad ni aldea adonde su influencia haya sido benéfica; como son los enterradores de toda libertad, enemigos acérrimos del liberalismo y de la misma Iglesia, y el mismo pontífice romano es un prisionero de la Compañía. 
La Liga Nacional del Librepensamiento pide a todos los liberales que inicien un movimiento para la supresión de la Orden y que se peticione ante el gobierno de la Nación para que se haga cumplir la Constitución en la parte pertinente, realizando el Comité Nacional debidamente autorizado por el Congreso, en la Capital Federal y en todo el país una manifestación conjunta para dicho pedido pidiendo otro tanto a las Ligas similares del mundo entero, porque considera que nuestro país (...) que ostenta el gorro frigio en su escudo, debe por el mismo símbolo no permitir que su peor enemigo viva en su seno.
El Vaticano debería hoy repetir la bula de Clemente XIV porque peligrosa hasta para la Iglesia es una Compañía que ostenta como lema: "Sean como son o no sean"". 
Entre otras proposiciones la Liga "presentó un proyecto tendiente a censar la opinión del país en lo que se refiere al sostenimiento del culto por el Estado, resolviendo que la Liga intensifique su propaganda en toda la República y se dirija al Gobierno Nacional reclamándole la supresión del artículo 2º de la Constitución Nacional". 
Se suceden los proyectos con postulados concretos y combativos de los cuales mencionaré los que me resultan más notables: "(...) Que todas las sociedades liberales del país procuren, por todos los medios a su alcance, que los empadronadores del censo nacional a decretarse, hagan constar en el padrón, en su presencia, la creencia religiosa que cada empadronado profese. Se aprueba". 
Se aprueba la constitución de un Comité Nacional de Mujeres, formado por Josefina Durbec, presidenta; Anita S. U. Gicca, secretaria; Vocales: Amelia C. de Andreis, Condesa de Saint Germain, Adelia Di Carlo, Carmen Pandolfini, Mercedes Gauna, Carolini Muzzilli y Alicia Moreau, autorizando a dicha comisión aumentar el Comité hasta el número de 20 vocales. 
"El V Congreso Nacional del Libre Pensamiento recomienda la formación de asociaciones de señoras y niñas en todas las localidades donde haya Comités del Libre Pensamiento para que visiten las escuelas de instrucción primaria fiscales y particulares, para fomentar la asistencia de los niños en edad escolar y proporcionar ropas y libros a los niños pobres; visiten también las cárceles para aliviar (...) la situación de los detenidos pobres y propagar en las mismas la implantación de los talleres de artes y oficios y de bibliotecas laicas, y en general, practicar la beneficencia bajo un régimen absolutamente laico". 
"(...) El V Congreso Nacional del Libre Pensamiento promoverá una agitación en el país para suprimir los nombres de santos y santas y otros relacionados con la religión Católica que actualmente tienen pueblos, departamentos y ciudades de la República y que se sustituyan con los de próceres, sabios y hombres eminentes del país y de la humanidad (...)". También aplicable a las calles. 
Se aprueba que, "por razones de salubridad pública, no debe permitirse el enterramiento de cadáveres en los templos católicos, pues es la muerte niveladora de todas las desigualdades de la vida"
"Que para intensificar la obra de propaganda se inicie una campaña particularmente dedicada a la emancipación de la mujer en la familia y el Estado"
"(...) El V Congreso Nacional del Libre Pensamiento se dirigirá a los Poderes Públicos solicitando que todos los profesores tengan títulos de competencia, como así mismo se evite que los profesores conviertan la enseñanza en cátedra de ideas personales, debiendo circunscribirse al desarrollo de los programas con un criterio científico". 
"(...) El V Congreso Nacional del L. P. debe tratar que los representantes liberales en las Cámaras pongan coto a los desmanes que tienen por teatro las cárceles de menores donde las monjas cometen tantas arbitrariedades y actos inhumanos (...) Que debe tratar por medio de artículos, folletos y conferencias se haga conocer las reglas crueles que rigen en los conventos de monjas, enclaustradas y semienclaustradas, pidiendo que el Gobierno intervenga en ellos para librar a muchas desgraciadas que en ellos gimen". 
"El V Congreso del L. P. reunido en Luján, inspirado por un espíritu de equidad y justicia, entiende que el Estado no debe ni puede tener religión oficial, porque resulta un contrasentido si se tiene en cuenta que este es un país esencialmente cosmopolita, cuya misma carta orgánica sostiene que se toleran todos los cultos (...) Por esos fundamentos resuelve dirigirse expresamente a los Diputados de filiación liberal incitándoles a que promuevan la pertinente reforma a la Constitución Nacional"
"La Liga Nacional del L. P. enviará circulares a todas las Logias de todos los Ritos, y a todos los Centros Liberales solicitando se adhieran y secunden el movimiento (...) La Liga dirigirá una nota a los Centros liberales y a todas las Logias del interior, pidiendo en obsequio del ideal común hagan propaganda desde la tribuna y desde la prensa, en pro de la separación del Estado y de la Iglesia (...) Los Centros y Logias de la Capital y del interior, organizarán, en momento oportuno y en un mismo día, manifestaciones públicas que exterioricen en la forma más amplia posible el anhelo del pueblo liberal de la República (...) Entendiendo el V Congreso Nacional del L. P. que en el asunto que se discute se comete un error al enunciarlo, resuelve que en lo sucesivo en vez de decir separación de la Iglesia del Estado, se dirá, separación del Estado de la Iglesia, porque en realidad, es el Estado quien necesita separarse de la Iglesia". 
Cien años después, y para mostrar la siempre vigente política pastoral de la Iglesia, las crónicas periodísticas (Clarín, 11/11/2008), reproducían el estado de ánimo que embargaba a la jerarquía eclesiástica, y su posicionamiento crítico de cara al interior de la institución, y a la metodología al uso en el enfrentamiento de las problemáticas sociales y políticas en las cuales no ha dejado de perder terreno en los últimos años, siéndole imposible desprenderse de la idea-concepto de pastoral, al involucrar o invocar, una y otra vez, lo que pretende se constituya en su ámbito de dominio; o sea, el todo, resultado de una experiencia social, cultural y política gestada en el transcurso de los siglos que la tuvieron como protagonista y artífice del destino de una importante parte de los pueblos y países en los que supo medrar. 
Tras lo que pareció una pugna interna por sacudir el poder establecido y avanzar sobre nuevas metas, posicionándose con renovadas influencias en los distintos sectores sociales, se dio a conocer el siguiente sermón de la cúpula episcopal, bajo el título "Mensaje firme pero conciliador de Bergoglio al plenario de obispos": 
"El presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, abrió ayer el plenario de obispos con un mensaje en el que exhortó a sus pares a actuar con mucha calma frente a los desafíos que se le pueden presentar a la Iglesia. 
En la homilía de la misa de apertura, Bergoglio insistió en la necesidad de vivir “la gran virtud de la mansedumbre sacerdotal”. 
El llamado llegó luego de que el vicepresidente segundo de ese organismo, monseñor Agustín Radrizzani, declaró este fin de semana que “hay obispos que piden una presencia más dura, por así decir (al Episcopado), o una mayor influencia en los temas políticos y sociales”(…) “hay obispos que prefieren una personalidad con mayor puño, envergadura, fuerza.” 
“La virtud de la mansedumbre sacerdotal – dijo Bergoglio- es una actitud que congrega, que se hace acogedora, que atrae, pacifica, armoniza, deja crecer, sabe esperar los tiempos de Dios para cada uno. Actitud que se expresa en gestos de misericordia y se encarna en hombres con entraña de misericordia”. 
Pero aclaró que la “mansedumbre que le pide San Pablo al sacerdote no se confunde con una permisividad indolente que se transforma en laissez-faire soberano; no es la búsqueda de la paz a cualquier precio, pues el corazón irenista que procede así está lleno de ansiedades y miedo, es cobarde: tampoco se trata de timidez natural o temperamental que se acoquina en un aura de beatitud psicológica, no haciéndose cargo de las tormentas que debe enfrentar para defender al rebaño. Al contrario, la mansedumbre sacerdotal es fuerte, no negocia la verdad”
Y añadió: “La mansedumbre sacerdotal se forja y se manifiesta, fundamentalmente, en las contradicciones que debe soportar y sufrir el pastor y en la constancia con que las sobrelleva. Allí aparece su grandeza y fortaleza del alma, pues, con su corazón en tensión por las persecuciones de fuera y las angustias por dentro, descubre que cuando es débil entonces es fuerte”. 
Finalmente, Bergoglio destacó que “la mansedumbre sacerdotal expresa y acentúa aún más el trabajo de mediador propio del sacerdote (…) que se entrega a sí mismo para unir las partes, para consolidar el cuerpo de la Iglesia ”. Y concluyó que “el pastor manso (…) sabe de tener las manos alzadas, en alto, mientras dura la batalla de su pueblo y no tiene vergüenza de llorar en la presencia del Señor por la salvación de su gente”". 
Aunque el significado de la palabra iglesia fuera del contexto cristiano alude a la reunión pública o asamblea de personas convocadas para tratar algún asunto en común, se la suele identificar, a partir de la costumbre, con la edificación donde se practica el culto o el conjunto de prosélitos que aúnan los diversos credos cristianos. 
Pero existe una comunidad muy amplia, hoy y siempre, ávida por no estar sujeta a estos cánones, y de expresarse con libertad desde lo exclusivamente humano y sin ataduras a divinidad alguna y, aún menos, a sus mediadores en la tierra. Así, un derecho inalienable como el divorcio vincular, pregonado por los masones desde fines del siglo XIX y recién obtenido en el país a fines del XX, encontraba eco y era reclamado a viva voz en el Congreso de 1913 por Ernestina Molina. La Liga apelaba a la necesaria difusión de este proyecto de ley, al igual que diez años antes lo habían hecho en numerosas conferencias dadas en todo el país, el diputado y masón Carlos Olivera y el entonces Gran Maestre de un sector de la Masonería, Pablo Barrenechea. 
Decía la carta presentada por Ernestina Molina:
"En la imposibilidad de asistir a ese Congreso, como era mi deseo, por tener necesidad de ausentarme (...), mi deber y mi propio deseo me obliga a dirigirme a V. H. para autorizar así el sentimiento que me embarga al no poder asociarme personalmente a esa obra magna, tan meritoria como justa y haber tomado parte en ella haciendo oír mi voz, bastante autorizada, por cierto, pues sufro las consecuencias de la indisolubilidad del matrimonio y soy por lo tanto un ejemplo palpable de la injusticia de esa ley que se empeña en tener atados los cuerpos cuando las almas están desunidas ya. 
No hay arcano más hondo que el corazón humano, ahogar sus explosiones naturales e inevitables es preparar la ruina en que sucumbirá la moralidad de la familia y el bienestar social. 
Cuando el matrimonio llega a ser por cualquier causa un perpetuo tormento, la ley inquebrantable surge en nuestra mente como un monstruo opresor y bajo esa sensación de imposible germinan ideas de delitos que son la única salida de tan triste condición. 
La ley del divorcio es la ley más humana que pueden disfrutar los pueblos; pues suprimirá del vocabulario, la injusta designación de adúltera, que marca con un estigma de oprobio la frente de la mujer casada que se entrega por amor al hombre amado. Y dejará de empañar las páginas de la vida el hecho bochornoso, la aberración sin nombre, de la esposa que se entrega al marido por obligación, como las prostitutas, por dinero; sin amor, sin ilusión, sin deseo, con un hipo de asco en los labios y un mar de amarguras en el alma. 
Ay de las que como yo han sentido ese tormento del averno, de las que hemos maldecido una y mil veces la cadena matrimonial que nos prostituye y nos hace ver el cuarto de hora de la animalidad triunfante, como el más repugnante de los actos. 
El divorcio, no solo es necesario, sino indispensable; lo desean todas las víctimas de la ley actual, lo proclaman todas las conciencias". 
Uno de los discursos finales del Congreso estuvo a cargo del Doctor Nino Novelli. Sus palabras eran fiel reflejo del espíritu laico que reinaba en la sociedad de su tiempo, y justo es decirlo, en la región del Río de la Plata y América Latina. Decía: 
"Señoras y señores: 
Ya demasiado tiempo ha seguido desarrollando su principal influencia, ejercitando su aborrecido poder una religión que solo se funda sobre la crueldad, la inmoralidad y el absurdo. 
¿Cuál crueldad peor en efecto del pretender que para redimir a la humanidad de un pecado imaginario (el de Adán y Eva), debiera hacerse crucificar un hombre nacido tres mil años después? 
¿Cuál inmoralidad mayor de la de un Dios quien arroja en el mundo a sus criaturas dejándolos al arbitrio del tentador (según el dogma de la permisión divina) sin ningún apoyo y ninguna defensa y después, si ceden a la tentación las castiga con el eterno suplicio? 
¿Si un padre dejara a sus hijos intencionalmente con malas compañías y los castigara después cruelmente por haberse perdido, en qué concepto se debía tener a un tal padre? Y él sería solo un hombre con todas sus imperfecciones, mientras que Dios es la Eterna Justicia, la Suma Inteligencia, la Suprema Bondad. 
¿Cuál absurdo peor de que la palabra de Dios deba ser revelada exclusivamente a unos pocos, quienes se han hecho sus depositarios, y pretenden despóticamente hacer de ella un arma para tener bajo sus pies a los demás hombres? 
¿Y en dónde se halla una fórmula más hermosa, más perfecta de libre examen, que en la voz de la Ciencia, la cual con sus estudios escrupulosos y comprobados solo afirma lo que es matemáticamente cierto y redime a la humanidad de la ignorancia y de un montón de supersticiones que solo concurren a mantenerla esclava e infeliz? 
Esto, esto es el motivo por que la Iglesia ha siempre combatido y perseguido a la ciencia y a los sabios, porque poniendo en claro los fenómenos de la naturaleza ponían a los hombres en condición de pensar con su propia cabeza, y los emancipaba de sus engañosos preceptos, dirigidos a saciar sus inmundas famas, sus inmorales deseos. 
Esto es, ciudadanos de Luján, porqué hoy nos encontramos en esta plaza, frente a este monumento dedicado a una superstición monstruosa, y repetimos con voz fuerte la palabra Ciencia, contraponiéndola a la Religión: a la Religión que ata y cohibe, oponemos la Ciencia que libra los espíritus y ennoblece las conciencias; a la Religión que quiere rebaños mansos y embrutecidos de ovejas dispuestas a la tijera y el cuchillo del pastor, oponemos la Ciencia que produce hombres conscientes de su dignidad y dueños de su pensamiento; y afirmamos altamente que ese es el programa que debe tener la sociedad moderna para la verdadera emancipación de los pueblos. 
Por la Ciencia a la Verdad, por la Verdad a la Justicia, que es belleza y bondad. 
El camino es difícil y pesado, eso es cierto; no por eso hay que desalentarse, ciudadanos. 
Si en un tiempo apenas podía murmurarse la palabra de la ciencia al oído y en los sótanos, hoy ya tiene conquistado su puesto de frente a la eterna enemiga, y esta intenta en vano oponerse a la invasora marea que la ha de sumergir en sus olas bienhechoras para el mundo entero. 
Oíd, ciudadanos, la palabra que la Ciencia y la Razón os dirigen: 
Pueblo: eres chico porque estás arrodillado: levántate, y los grandes de la tierra serán polvo a tus pies".