martes, 1 de mayo de 2012

Masonería y Derechos Humanos en la 18ª Feria de Buenos Aires 2012


Mesa redonda: Masonería, Sociedades Secretas y Derechos Humanos
Feria del Libro de Buenos Aires - 19 de abril al 7 de mayo - 2012. 
Organizada por el Departamento de Cultura - Fundación El Libro

Decía la publicidad, preparada desde la Sociedad Argentina de Escritores y la Fundación El Libro, con respecto al evento:
"MASONERIA, SOCIEDADES SECRETAS Y DERECHOS HUMANOS, mesa redonda en la FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUENOS AIRES. Lunes 30 de abril (feriado) a las 17 horas en la sala Leopoldo Lugones. Expositores: Lic. Luis Acebal, Gran representante para la Argentina de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain; Prof. Dra. Leonor Calvera, especialista en órdenes iniciáticas y sociedades secretas; Eduardo R. Callaey, de la Masonería Rectificada en la Argentina dependiente del Gran Priorato de España y Mauricio Javier Campos especialista, escritor e historiador en temas masónicos. Coordina: Prof. Dr. Antonio Las Heras, autor de SOCIEDADES SECRETAS: MASONERIA, TEMPLARIOS, ROSACRUCES Y OTRAS ORDENES ESOTERICAS (Libro que recibió el Premio Faja Nacional de Honor en el Género Ensayo de la SADE, Sociedad Argentina de Escritores)"

En palabras de Antonio Las Heras, ya finalizada la jornada: "Una gran satisfacción ayer lunes, a sala llena, en la 38º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, coordinar la mesa MASONERIA, SOCIEDADES SECRETAS Y DERECHOS HUMANOS con la presencia de los Masones Eduardo R. Callaey, de la Masonería Cristiana; Luis Acebal y Amanda Seoane, de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain y el Q.´. H.´. Mauricio Javier Campos junto a la académica Prof. Dra. Leonor Calvera. O sea con la presencia de representantes de varias de las muchas ordenes masónicas que hay en la Argentina. Muy importante que los oradores hayan dejado constancia de que no existe "una Masonería" sino que hay muchas masonerías. Cada una con sus características distintivas. Agradecidos a toda la concurrencia, disculpas a los que no pudieron ingresar por haberse superado la capacidad de la sala y el honor de haber participado en la única actividad relacionada con la Masonería que tiene lugar en éste, que es el más importante encuentro cultural de América del Sur".
Cabe agregar que la sala Leopoldo Lugones cuenta con una capacidad de 200 personas. 

A continuación adjunto algunas de las fotografías del evento. De izquierda a derecha: Mauricio Javier Campos, Luis Acebal, Antonio Las Heras, Amanda Seoane, Leonor Calvera y Eduardo Callaey.

Créditos de las fotos: Viviana del Rio - Del Rio Comunicaciones.









sábado, 14 de abril de 2012

Julieta Lanteri - La mujer librepensadora

Una colaboración junto a los Hermanos del Derecho Humano y la Logia Henri Dunant de la Jurisdicción Argentina de la Orden, en cuyo blog iniciaremos una serie documental sobre el recupero histórico de los ideales de la mujer y el librepensamiento en Argentina y Sudamérica en los primeros decenios del siglo XX. Agradecemos a los Hermanos españoles su apoyo a la difusión de este proyecto.
M.J.C.


Julieta Lanteri nació en Italia en 1873. Pocos años después se estableció en Argentina, donde cursó sus estudios, obteniendo los títulos de farmacéutica y médica. En 1906 participó en el Congreso Internacional del Libre Pensamiento. En 1910 propició y participó en el Primer Congreso Internacional de la Mujer, junto a otras destacadas personalidades como Belén de Sárraga, masona española y dirigente de la Federación Argentina de El Derecho Humano. 
En 1913, Lanteri organizó el Primer Congreso del Niño. En 1918 fundó y presidió el Partido Feminista Nacional. En 1919 fue candidata a diputada. Fue la primera mujer que sufragó en Sudamérica en las elecciones municipales de Buenos Aires en 1911, ocasionándole problemas, ya que después de esto, el voto femenino fue prohibido por las autoridades. Cultivó la amistad de numerosos dirigentes políticos, socialistas y masones, tales como Alfredo Palacios y José Ingenieros.
Murió en 1932, atropellada por un automóvil. Hasta el día de hoy se sospecha que fue asesinada. 
"La mujer librepensadora" es el texto de una conferencia dictada por Julieta Lanteri en la Logia 12 de Octubre. Dicha Logia integró los Talleres de la Gran Logia Filial Hispano-Argentina bajo los auspicios del Grande Oriente Español en suelo nacional. Luego, junto a los otros Talleres del GOE, constituyó la Gran Logia Nacional Argentina (1926-1932). Luis Salessi (1878-1959), Gran Maestre de esta última Gran Logia entre 1926 y 1929, recopiló un conjunto de textos, sin fecha de edición, entre los cuales está incluída esta conferencia.

Julieta Lanteri emitiendo su voto

La mujer librepensadora

"Señores:
Lejos de mi el pensamiento de buscar vuestro aplauso, traigo a esta hermosa reunión un gajo de mi ilusión femenina, llena del perfume de mi alma libre de todo prejuicio, de todo dogma, de toda social esclavitud.
Vengo a hablar a esta reunión porque sé que muchas almas de mujer me escucharán y su generosidad y bondad es tan grande, que el eco simpático que mis palabras produzcan al chocar con ellas inundará mi corazón de gozo.
Almas de mujer, tiernas, buenas, sensibles, llenas de ilusiones, de ternuras, de sublime amor. 
Cuerpos que las cobijan, frescos y sonrosados, llenos de encantos y suaves fragancias, cáliz hermoso que guarda la flor más bella de la creación.
La luz que de sus ojos se desprende ilumina el sendero de la humana vida y hace llevaderos todos los trabajos, todos los pesares.
Sus amorosos brazos cobijan al hombre desde que nace a la vida.
Su seno fecundo crea la misma vida, y en el dulce néctar donde encuentra su primer alimento, sorbe el hombre todo el infinito amor que la madre siente por él.
Las horas y los días más hermosos de su vida, son para la mujer aquellos en los que se da toda para los demás, empezando por dar su galana juventud a la mirada del codicioso de sus hechizos y de sus encantos, sea él bueno o malo. Ella no ve ni la maldad ni la bondad ni el cálculo. Ella solo siente la primavera de su vida en todo lo que la rodea.
El amor es su norte, su estrella polar. Tiene la intuición de que ella misma es el amor, es la vida.
Ella es la fuente de la vida.
Entrega su cuerpo delicado, todas las ingenuidades de su alma, todas sus esperanzas al compañero de humanidad y de vida que la hará fecunda,  y que velará su maternidad y traerá pan y caricias al dulce hogar.
Para ella guarda la naturaleza el secreto misterioso de la creación de un ser que será ella misma, el brote nuevo, la última creación del hogar.
Para ella guarda la naturaleza, en su ser la acumula, la fuerza creadora que generará los mundos, y la alimenta con su amor, con su amor la envuelve, la circunda porque ella es amor.
Y el amor es el dolor con que la mujer entrega su fruto al mundo, que la vincula con la evolución y con la cadena de la vida.
Y siempre para los demás, cuida y ama al hijo, al esposo, al hogar.
Su vida se desliza entre el trabajo y la abnegación.
¿Pone siempre el varón, a su alcance, la ternura y las comodidades que ella y las vidas que ha creado necesitan?
¿Siente siempre el varón la veneración que debe inspirar el tabernáculo sacrosanto que guarda la hostia sagrada en que el espíritu supremo de la vida ha tomado forma?
¿Puede el varón apreciar la florcita inmaculada de la ingenua y cándida niña  que le brinda tesoros infinitos de ternura y amor? 
¿Sabe la mujer misma lo que ella vale, lo que ella es?
Jamás la luz se conoció a sí misma, las tinieblas a su contacto dejan de ser tinieblas.
En el oscuro fondo del alma masculina no siempre puede penetrar la luz. El rayo luminoso a menudo se desvía y la quebrada reemplaza la recta. El alma masculina es densa, menos sutil, menos etérea que la femenina. Pesa más, la gravedad puede más en ella. Vibra menos y responde a menor número de vibraciones. 
Las vibraciones más generosas los atraen y la sensualidad es su primera manifestación. En segundo lugar el varón ama la tierra más que a sí mismo y la ama concientemente, la desea y quiere hacerla suya; todo es capaz de dejarlo perecer, de matar también es capaz, antes que entregarla.
La vida entera puede un varón emplearla en acumular riquezas que tal vez no producen ningún bienestar ni a él ni a los suyos y solo beneficiará a sus herederos, y al mismo tiempo no apreciar ni un solo momento a la mujer que tiene a su lado, a las vidas que de ellos surgen, se crean y desarrollan. 
El pensamiento vuela bajo, tan bajo como ave de corral, solo ve la cáscara y no percibe la eflorescencia, el perfume de la humana flor, ni siquiera ve la luz que amorosa besa esa tierra. 
La sensualidad y el interés es el móvil que guía sus pasos. Hasta la conservación de la especie es para él menos consciente que la conservación de su propiedad.
El varón que así siente, y que inútil es negarlo, constituye la inmensa mayoría de hoy, y la totalidad en el pasado nunca fue capaz de apreciar a la mujer en su justo valer. Él no pudo comprender sino aquellas cosas que tenía en sí mismo: su sensualidad y su interés; y la magnífica belleza todo altruismo, todo amor, del alma femenina, queda siendo para él menos que un misterio, pues nunca pudo vislumbrarla. 
Jamás la luz se conoció a sí misma, así le pasó a la mujer. El patrón de la tierra la hizo su sierva y fue su amo. Quedó subyugada y con ella sus hijos. Todos tuvieron patrón, como patrón tuvo también la bestia de trabajo y hasta el jilguero inocente, porque el egoísmo y el interés llevaron al varón hasta hacerse dueño del pájaro y le construyó una jaula. 
Nada pudo saciarlo. Dueño de la mujer se hizo dueño de su prole, de su legítima propiedad, del fruto de su vientre, de su hijo, carne de su carne que es ella misma. Le puso su sello, le dio su nombre.
Obligó a la mujer a la pasividad más completa haciéndole producir los frutos que él quisiera, y cuando el fruto era hembra, como esta no podía arar la tierra la maldecía al nacer y la destinaba a la vulgar reproducción como a la ternera de su corral.
De vez en cuando una revelación divina mostrábales el azul  del cielo y marcábales líneas de conducta, y de la tierra bruta surgían los amos que marcaban límites que creaban e imponían las leyes. 
La mujer no podía crearlas, su código es amor y amor es su ley. Mas la sierva como el amo tuvo leyes.
La propiedad del hijo le fue negada, la propiedad de la tierra nunca la tuvo, ¿qué le acordaron a la mujer?
Los años han ido acumulándose unos sobre los otros, el último es el presente, y en este presente la mujer, el foco luminoso que no se conoce a sí misma continúa amarrada a la cadena que el amo le pusiera, le da los hijos que él quiere, sufre las leyes que él le impuso, come el pan que él quiere darle, vive donde él quiere que viva; se prostituye para que la bestia no asalte la propiedad ajena, esconde su propio nombre y tolera que la llamen el sexo débil. ¡Pobre la mujer! ¡Pobre la mujer! ¿Llegará el día en que la luz sabrá que ella es luz?
¿Llegará un día esta humanidad a comprender que la tiniebla, al acercarse a la luz, deja de ser tiniebla?
Una esperanza empieza a brillar en el oscuro horizonte. La conciencia de su valer empieza a despertar en la mujer, en distintas partes del campo se ven las fogatas. En suelo Sudamericano también, donde nunca alcanzaron los resplandores del norte, la mujer levanta su bandera que tiene los colores del librepensamiento. Ella no quier ser patrona, ni admite amos. Para ella todos son iguales, todos son uno en la raza y en la especie, porque ella es la madre de todos. Para ella no existe la propiedad, ni quiere matar para conservarla, la tierra entera es su patria. La fuerza que creó los mundos y que ella guarda en su seno inmaculado le grita fuerte a su entendimiento que la voluntad del hombre es la misma que creara los cosmos, y que él es Dios mismo. No envilece al compañero pues sabe guardar el límite de su derecho; y la luz conoce qué es la luz, pues sabe gritar: Mi ley es amor".

Referencias
Wikipedia; Revista Todo es Historia, Año XVI, Agosto de 1982, Nº 183; Ex Libris, Luis Salessi.

domingo, 1 de abril de 2012

UNA CUMBRE DEL “DERECHO HUMANO” EN BOGOTÁ



Por Iván Herrera Michel

El día 10 de marzo de este año tuve la honrosa oportunidad de asistir en el Oriente de Bogotá, a la ceremonia solemne de Consagración de la Federación Colombiana de la Orden Masónica Mixta Internacional “El Derecho Humano” (OMMI - DH), así como a su posterior Banquete fraternal.

Aunque he sido testigo desde hace más de una década de la calidad de los trabajos de las Logias de la OMMI - DH en Colombia, gozado de la fraternidad de sus Talleres en otros países y asistido a su VI Encuentro Latinoamericano hace un par de años, esta vez la ocasión revistió un particular carácter internacional, histórico y de esplendor. La Tenida se celebró en un amplio salón decorado para la ocasión del piso diecisiete del emblemático Hotel Tequendama, en el Oriente de Bogotá, y contó con la presencia de la Gran Maestra Internacional, Danielle Juette, el Gran Maestro Internacional Adjunto, Antonio Ceruelo, los Consejeros de la Orden, María Francoise Passini y Francois Mettier, los Presidentes de las Federaciones nacionales de Estados Unidos, Brasil y Austria, y representantes de sus Logias en Paraguay, Perú y Ecuador. Además de grandes delegados de la Gran Logia Central de Colombia y de la Federación Colombiana de Logias Masónicas. Naturalmente, la asistencia de los Hermanos y Hermanas colombianos fue numerosa y entusiasta.

Y como si fuera poco lo anterior, allí se hicieron presentes la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica – CIMAS -, y la Federación Americana de Supremos del REAA – FASCREAA –, cuyos representantes viajaron al Oriente de Bogotá, expresamente para saludar a este nuevo fortalecimiento de la Masonería liberal en nuestro continente.

Dicho sea de paso, en la OMMI – DH una Federación es una estructura administrativa del orden nacional que consta de por lo menos cien miembros activos y cinco Logias. En este sentido, la jurisdicción colombiana ya había excedido los requisitos por cuanto a la fecha posee cerca de 150 Masones y Masonas activos que se reúnen en siete Logias Simbólicas y una de Perfección, conformando al mismo tiempo el tercer colectivo Masónico del país, después de la Gran Logia de Colombia (masculina) y la Federación Colombiana de Logias Masónicas (mixta).

Es innegable que la larga presencia de la OMMI – DH en América es digna de destacar. Para citar unos pocos ejemplos, en Brasil posee una Logia que ya cumplió 82 años de labores ininterrumpidas, a Costa Rica llegó en 1919, y el infatigable estudioso argentino Mauricio Javier Campos acaba de publicar hace cerca de un mes un ejemplar del Reglamento de la Federación argentina que data de 1916. De igual manera, el discurso adogmático y progresista de sus Talleres, desde Chile hasta Canadá, siempre ha sido de muy buena factura.

Por otra parte, acabada la Ceremonia de Consagración tuve la afortunada oportunidad de conocer la más reciente publicación de la “Fundación María Deraisme”. Es decir, los libros “La Plomada”, “Viajes” y “Akakia”, escritos por la ex Presidenta de la Federación belga, Thérèse Willekens, y traducidos al castellano por Paloma Martínez, Presidenta de la Federación española, en asocio con Yolanda Alba y María Ángeles Siemens. Los textos, se pueden obtener en su sitio web: http://www.fmd.es/

Precisamente, y para terminar esta nota, deseo compartir las siguientes líneas copiadas del libro “La Plomada”, que me parecen apropiadas para una buena reflexión:

“(...)” “Lo que aúna en Logia a una serie de seres humanos será, muy esquemáticamente:

- La creencia en la perfectibilidad del ser humano, y en particular en la suya propia.

- La creencia en la perfectibilidad de las sociedades humanas, acompañada por la convicción de que los destinos de dichas sociedades pueden ser modificados por el efecto de las voluntades individuales.

- Ciertas tendencias al gregarismo que encuentra en la puesta en común de estas convicciones y creencias un elemento nuevo de tipo afectivo, al que llamaremos “egregor” (término empleado por los simbolistas para designar la fuerza de cohesión de un grupo humano)

(...) ¡se es Masón en todas partes o no se es en ninguna!”




En las fotografías, Iván Herrera Michel con la G.M. Danielle Juette, MF Passini y Antonio Caro. Fuente del texto y las fotografías, blog "Pido la palabra". 

domingo, 5 de febrero de 2012

Revista Cultura Masónica: Monográfico sobre El Derecho Humano


http://www.masonica.es/revista-cultura-masonica/139-revista-cultura-masonica-7.html

Revista CULTURA MASONICA
Número: 7 (abril 2011) 
Año II - 2011 
ISSN: 2171-1968 
Depósito Legal: SE-6062-2009 
Medidas: 240 x 160 mm 
Páginas: 84


DESCRIPCION:
Revista trimestral temática de masonería.


En este número: "EL DERECHO HUMANO".
Con la colaboración de los autores de MASONICA.ES y otros importantes masones de todo el mundo.
Sumario - Año II / Nº 7 / Abril 2011


Editorial 
Otra etapa de cultura masónica 
Valentín Díaz


El Derecho Humano, UNA NUEVA MASONERÍA 
Pedro-José Vila


LE DROIT HUMAIN O LA FECUNDIDAD DEL RIDÍCULO 
María Viedma García


LOS CIMIENTOS DEL SUEÑO IGUALITARIO 
Ricardo Serna


MARÍA DERAISMES (1828-1894)


PALABRAS DE BIENVENIDA DEL VENERABLE MAESTRO DE LA LOGIA “LOS LIBREPENSADORES” EL DÍA DE LA INICIACIÓN DE MARÍA DERAISMES EN EL ÁGAPE DE SU INICIACIÓN


EL INTERNACIONALISMO DE EL DERECHO HUMANO 
Paloma Martínez Lasierra


ESBOZANDO LA MASONERÍA GLOBAL 
Diego González Rodríguez


MIRANDO EL FUTURO SIN TRAICIONAR EL PASADO 
Danièle Juette

martes, 17 de enero de 2012

Símbolo patrio: la incógnita del escudo

Un investigador francés destaca la similitud de nuestro emblema con un salvoconducto usado por miembros de un club revolucionario masonico francés para acceder a la Asamblea Legislativa entre 1790 y 1793. 
Domingo 15 de octubre de 2006 | Publicado en edición impresa La Nación.


Escudo de club masónico revolucionario francés, curiosamente casi idéntico al nacional argentino 

***

Corría el año 1987 y, con la debida anticipación, Francia estaba inmersa de lleno en los preparativos para celebrar el bicentenario de la Revolución Francesa de 1789 con la pompa y el esplendor que evidencia el espíritu galo en las grandes ocasiones. Nada era dejado al azar. Todo era minuciosamente previsto, estudiado y supervisado por una Comisión constituida especialmente a esos efectos y por el ministerio de la Cultura y la Comunicación. Un Programa de 315 páginas consignaba centenares de actividades a desarrollar en Francia y el extranjero. Así, por ejemplo, en esa suerte de catálogo se anunciaba un coloquio en la Sorbona destinado a examinar la influencia de la Revolución sobre los movimientos independentistas en la América latina. 

Toda la nación se aprestaba a asociarse a los festejos que culminarían el 14 de julio de 1989 al conmemorar la toma por el pueblo de París de la fortaleza medieval y prisión de La Bastilla, símbolo del despotismo monárquico, que dos siglos antes había sido el punto de partida de la más profunda transformación política e institucional de buena parte del mundo. He creído oportuno mencionar esos preparativos porque considero que, ante la proximidad de nuestra propia celebración de aquí a cuatro años, deberíamos analizar a fondo lo hecho en Francia a raíz de esos fastos para beneficiarnos con tales experiencias. 

En esas circunstancias, y siendo embajador en ese admirable país, recibí una carta en la cual un caballero interesado en nuestra historia me sometía a una consulta que no dejó de sorprenderme. Preguntaba cuándo y por qué motivo la República Argentinahabía adoptado oficialmente como escudo nacional el emblema del que se valían como laissez-passer los miembros de un club revolucionario francés para acceder a la Asamblea Legislativa entre 1790 y 1793. En apoyo de su petición acompañaba copia de una ilustración que figura en la obra La Revolución Francesa, de Michel Vovelle (Tomo 3° página 216). Asimismo quería saber si el diseño había sido obtenido por un argentino durante ese turbulento período o llevado por un jacobino que podría haber viajado para combatir por la independencia argentina. 

La similitud con nuestro escudo - como podrá apreciarse por la reproducción que acompaña esta nota- era tan acentuada que no dejó de sorprenderme. Sobre todo teniendo en cuenta que esa credencial era utilizada dos décadas antes de que la Asamblea General Constituyente de 1813 resolviese adoptar el conocido blasón nacional. La curiosidad planteada en términos tan precisos estaba pues plenamente justificada. Como, por mi parte, no tenía ninguna explicación al respecto, tuve que contestarle a mi interlocutor que intentaría satisfacer su demanda consultando a alguien que tuviese cierta versación en la materia. 

Intenté conseguir la obra de Vovelle, historiador marxista que interpreta a su manera los sucesos del levantamiento popular contra el régimen de Luis XVI, pero no fue fácil. No había sido distribuida en el comercio y sólo podía adquirirse por una suscripción particular en una editorial vinculada al Partido Comunista. 

Me dirigí entonces a la Biblioteca Nacional donde fui recibido muy cortésmente por quien era la Directora del Departamento de Grabados y Fotografías, Laure Beaumont-Maillet, quien conociendo el motivo de mi visita ya había hecho los preparativos para exhibirme el emblema en cuestión conservado con todo cuidado en un voluminoso cartapacio clasificado con la denominación "Código de la Colección Qb.1 Año 1793", que indica el orden interno en que está ubicado en esa repartición. Con inocultable orgullo por la pieza histórica que mostraba ante mis ojos, me proporcionó otras informaciones. 

Las iniciales "BR" que aparecen en un círculo bajo la cinta roja que une a los laureles significan "Bibliothèque Royale", razón por la cual también está incluida la corona real. Las letras "Lat" que se ven en el borde derecho del escudo, a la altura de los rayos segundo y tercero del sol, corresponden a la "Colección Latarrade" de la que formaba parte esa estampa y cuyo propietario del mismo nombre vendió una parte a la Biblioteca Nacional en 1841. A su vez, la familia de Latarrade, en 1863, donó a la misma institución otros quince mil grabados, de donde surge que la proveniencia del referido emblema está perfectamente certificada. 

La directora agregó que, en su opinión, el movimiento del azul de la mitad superior del escudo, que se asemeja a pequeñas olas, podría indicar que los diputados que lo usaban como credencial para ingresar a la Asamblea Nacional provenían de una región marítima de Francia. Por último, tuvo la gentileza de entregarme varias fotos de distintos tamaños y a todo color sacadas por el fotógrafo oficial de la Biblioteca. 

Con esos datos y aprovechando un viaje a Buenos Aires conversé con Bonifacio del Carril, amigo de juventud, a quien expuse con lujo de detalles cómo había llegado a mi conocimiento el tema. Al ver la reproducción de la estampa revolucionaria no pudo reprimir su entusiasmo exclamando que ese documento bien podría llenar un gran vacío en nuestra historia dado que, en lo concerniente al escudo nacional, se desconoce quién hizo el dibujo que sirvió de modelo para hacer el cuño respectivo. Señaló que algunos autores han expuesto diversas teorías en ese sentido, pero que en realidad no han sido sino meras especulaciones carentes de toda base documental. En particular, porque las Actas de la Asamblea comúnmente denominada del Año XIII, que podrían haber arrojado alguna luz, desaparecieron después de 1852 cuando los vencedores de Caseros, que se instalaron en la casona de Juan Manuel de Rosas en Palermo, las incluyeron en un inventario. 

De los textos de investigadores como Dardo Corvalán Mendilaharsu, Carlos Roberts, Agustín de Vedia, Luis Cánepa, surge prácticamente un consenso de lo que se sabe con certeza y de lo que se ignora acerca del origen de nuestro escudo patrio. Se sabe que la Asamblea, con el propósito de ejecutar actos soberanos, comisionó al diputado por San Luis, don Agustín Donado, que se encargara de la confección de un sello para autenticar los escritos del gobierno en reemplazo del utilizado hasta entonces con las armas reales de España, y que además serviría para acuñar la primera moneda nacional, "uno de los atributos esenciales de la soberanía", según Joaquín V. González. Está también probado que Donado confió esa tarea al grabador cuzqueño radicado en Buenos Aires Juan de Dios Rivera y que, con el cuño por él tallado, fueron sellados algunos documentos emanados de la Asamblea; por último, en el Archivo General de la Nación figura el decreto del 12 de marzo de 1813, por el cual la Asamblea General Constituyente, con las firmas de su presidente, Tomás Valle, y el secretario Hipólito Vieytes, ordena "que el Supremo Poder Ejecutivo use el mismo sello de este Cuerpo Soberano, con la sola diferencia de que la inscripción del Círculo sea la de Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata" . Con esa formalidad quedó registrada la fecha cierta de la creación de nuestro escudo, por más que "El Redactor de la Asamblea" publicara la noticia el día siguiente. 

A partir de ahí empiezan las divergencias y la incertidumbre acerca de quién fue realmente el autor del diseño respectivo. Ha sido atribuido al mismo Donado, al tallador Rivera, al artista peruano Isidro Antonio de Castro y a Bernardo de Monteagudo, entre otros, pero siempre haciendo la salvedad de que no existen constancias concluyentes que permitan sostener con total seguridad a quién de los nombrados cabe asignarle la paternidad del escudo. O sea, que es un debate sobre meras suposiciones.

Corvalán Mendilaharsu, que investigó a fondo este problema, admite que " no se conoce precisamente al autor o inspirador del sello, ni los fundamentos filosóficos y políticos determinantes de los jeroglíficos que lo integran, lo que ha mantenido este asunto en una desesperante oscuridad para los investigadores como para los demás interesados en penetrar el concepto de símbolo máximo". 

Para suplir esa "desesperante oscuridad" proliferaron las interpretaciones un tanto antojadizas del significado que tienen las manos unidas, el gorro frigio o de los libertos romanos, la pica, los laureles, el sol incásico y demás elementos, pero ninguna de ellas nos acerca a la verdad histórica. El misterio subsiste desde hace 193 años. Tal vez el emblema revolucionario francés de 1790 pueda aportar una perspectiva diferente que aliente a los historiadores a tratar de develar la incógnita. 

Por Carlos Ortiz de Rozas
El autor fue embajador argentino en Francia (1984-1989).

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La identidad de la masonería mixta


Comentarios para una identidad 
Extractado del libro "La Masonería Mixta y El Derecho Humano" 
 de Noëlle Charpentier. 
Editado por La Fundación Maria Deraismes 

 A partir de las declaraciones y de la literatura escrita por miembros de El Derecho Humano que hayan estudiado esta obediencia, intentaremos definir con más precisión lo que es El Derecho Humano hoy y cómo trabajan juntos sus miembros, en las columnas de sus templos: 

 - Sin referirse a una trascendencia llegada desde arriba. 
 - Ni a una palabra revelada. 
 - Ni a un “sagrado” llegado de otro sitio, agnósticos, ateos y creyentes juntos. 

Como indicaba un comunicado de prensa de la Obediencia, la guías que siguen los miembros de El Derecho Humano tienen como base tres criterios: el camino masónico e iniciático, la apertura al mundo y la discreción. Esta búsqueda se basa en las siete reglas-protocolos que hay que observar: 

 - La tolerancia. 
 - El respeto a sí mismo y a los demás. 
 - El amor a la libertad. 
 - El sentido de la solidaridad. 
 - El afán de justicia. 
 - El deseo del progreso humano. 
 - La práctica de la fraternidad. 

  1 – El camino masónico e iniciático 
Los masones se apoyan en el estudio de las tradiciones y de los símbolos. Esto implica una búsqueda permanente y un volverse a cuestionar continuo. La frase de Platón “Conócete a tí mismo y conocerás el universo entero” se aplica aquí totalmente. 

En el ritual se dice: “No se recibe la Iniciación, se inicia uno mismo”. 

Estos principios fundamentales no pueden cambiar, cualquiera que sea el ritual utilizado. Jean Maisonneuve piensa que las mayores funciones del ritual son de tres tipos: “Función de dominio de lo movible y de seguridad contra la angustia, función de mediación con lo divino o algunas formas y valores ocultos o ideales y función de comunicación y de regulación”. 

Para el masón de El Derecho Humano esta última función es la esencial. Es la que le permite comunicar con sus hermanas o hermanos de todo el mundo a pesar de las barreras lingüísticas o culturales. La Masonería puede así vivir comprendiendo plenamente las ceremonias comunes. Estos rituales utilizan los símbolos de las herramientas de los constructores, las filosofías y las éticas filantrópicas. 

Como lo proclamaba Léon Nisand, “la Masonería se sitúa en el grupo de las Iniciaciones espiritualistas” lo que no hay que confundir con las iniciaciones que apuntan a la inserción social, de grupo u ocultista. Hay que subrayarlo, en un período en el que las sectas de todo tipo florecen, muchos son los que aún hacen una amalgama de confusión. Todo ello alimentado por las sectas o los movimientos extremistas que temen a las iniciativas del pensamiento libre, crítico y abierto de los masones. 

El cuestionamiento del iniciado no puede hacerse sin un esfuerzo continuo y sin asumir sus responsabilidades: responsabilidad hacia uno mismo, sus allegados, toda la sociedad humana y su medio ambiente. Estas responsabilidades abarcan, claro está, además del conocimiento, la educación, el compromiso político en la defensa y el desarrollo de las libertades, la defensa del medio ambiente y contra las derivas científicas destructivas. 

Todos, sea cual sea su nivel cultural, pueden recorrer este camino si la inteligencia natural trabaja a la par con las cualidades del corazón. El camino iniciático se basa sobre estos criterios, sin ningún elitismo; sólo se tiene en cuenta el trabajo, y la progresión en los grados es un derecho de todos. 

Para iniciar este camino, el funcionamiento de un Taller utiliza una metodología específica que se analiza desde dos ejes: por un lado, una iniciativa colectiva del grupo, con sus características particulares, que da el carácter institucional de la logia y por otro, un método individual que pasa, entre otras cosas, por la escucha y el silencio. 

El camino que ha de tomar el iniciado está codificado en los rituales, la Constitución Internacional y los reglamentos de cada Federación y Logia. 

 2 – La apertura al mundo 
Cómo decía el Profesor Albert Jacquard durante un Coloquio en Ferrette donde es un ponente habitual: “Para hacer un hombre, hacen falta hombres”

Sin los demás, el hermano o la hermana de El Derecho Humano no tiene razón de ser. 

El internacionalismo permite no sólo la mezcla de culturas y el enfrentamiento a los problemas de nuestros días, sino también la proyección en un futuro más o menos inmediato, aunque la prospección sea cada vez más difícil en un mundo en el que la técnica evoluciona tan deprisa. 

El “Boletín Internacional”, las hermandades de las logias, los Coloquios, las cuestiones, elegidas por los delegados de todo el mundo y estudiadas en todas las logias de la Orden y los Conventos Internacionales, son los vínculos de la apertura de cada miembro hacia los demás. Este internacionalismo es ayudado por los medios modernos de comunicación y sus miembros, así mismo como la Obediencia, se comunican por Internet, lugar donde varias Federaciones de El Derecho Humano ya tienen una página o un blog. 

3 - La discreción 
Por naturaleza y costumbre, la Orden se mantiene discreta. Únicamente sus miembros se implican a título individual en las acciones profanas y se mantienen ellos también, de manera general, muy discretos en cuanto a su pertenencia a la Masonería. 

Piensan que su Obediencia no debe caer en el juicio parcial y defender los intereses particulares de un grupo de opinión o de poderes. 

Sin embargo, como estructura, El Derecho Humano se posiciona cada vez que se dan acontecimientos que agitan al mundo. Da la mayor importancia al interés superior del género humano. Por ejemplo, se manifestó contra las masacres de civiles en Argelia. Los conflictos, el terrorismo y la intolerancia, son temas por los que las diferentes federaciones de El Derecho Humano se manifiestan en el exterior en función de su contexto nacional. 

Fuente: Masonería Mixta, blog de la Federación Española de la OMMI Le Droit Humain - El Derecho Humano: 

lunes, 12 de diciembre de 2011